China registró en 2025 un superávit comercial récord de casi 1.2 billones de dólares, a pesar de una marcada disminución en su comercio con Estados Unidos, en un contexto de fuerte confrontación tras el regreso de Donald Trump a la Casa Blanca.
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Las exportaciones, uno de los motores de la segunda economía mundial y una fuente importante de preocupación para muchos de sus socios comerciales, aumentaron un 5,5% el año pasado, según datos de la administración de Aduanas.
Las importaciones, por su parte, se mantuvieron estables.
Sin embargo, las exportaciones a Estados Unidos disminuyeron un 20% en dólares en comparación con el año anterior. Las importaciones siguieron la misma tendencia, con una reducción del 14,6%, lo que representa una disminución general del 18,7% en el comercio bilateral.
Estados Unidos y China, las dos principales potencias económicas mundiales, protagonizaron en 2025, el primer año del segundo mandato de Trump, una verdadera guerra comercial con repercusiones globales, caracterizada por la imposición de aranceles y restricciones.
En octubre, Donald Trump llegó a un acuerdo con su homólogo chino, Xi Jinping, para establecer una tregua, cuya fragilidad ha sido destacada por los expertos.
Recientemente, Trump anunció que impondrá aranceles a los países que comercian con Irán, actualmente en medio de protestas. China se encuentra entre ellos y ha advertido que defenderá sus intereses.
“Histórico”
Otros mercados importantes para los productos chinos, como la Unión Europea, también expresan su preocupación por el desequilibrio en su balanza comercial. Los europeos temen que sus mercados sirvan como salida para los excedentes de producción de China y presionan al país para que estimule su consumo interno, que ha sido débil durante años.
El subdirector de la administración de Aduanas, Wang Jun, se mostró satisfecho con el hecho de que el volumen total del comercio de China alcanzara un “nuevo récord histórico” en 2025, con un aumento del 3,8% interanual en yuanes (3,2% en dólares).
Wang Jun también mencionó las tensiones comerciales que marcaron el año 2025.
“Algunos países politizaron las cuestiones comerciales y limitaron las exportaciones de tecnologías avanzadas a China. Sin esto, habríamos importado más”, afirmó.
En 2026, el mercado chino “se abrirá más” y “seguirá representando una oportunidad para todo el mundo”, añadió.
El comercio entre China y Estados Unidos representó el 8,8% del comercio exterior total de China, medido en yuanes, según indicó.
La actividad comercial de China finalizó 2025 con un fuerte impulso: en diciembre, las exportaciones aumentaron un 6,6% interanual en dólares, y las importaciones un 5,7%.
¿Nuevas tensiones?
Wang Jun admitió que espera un nuevo año de incertidumbres en 2026, al tiempo que destacó la solidez de los fundamentos económicos chinos.
“Esperamos que esta resiliencia continúe en 2026”, señaló Zichun Huang, economista especializada en China en Capital Economics, en una nota.
“Un riesgo para las perspectivas de exportación reside en la posibilidad de que la tregua comercial con Estados Unidos no se mantenga. La amenaza de Trump de imponer aranceles del 25% a los países que comercian con Irán subraya el riesgo de nuevas tensiones comerciales”, añadió.
“El fuerte crecimiento de las exportaciones chinas contribuye a compensar la debilidad de la demanda interna”, analiza Zhiwei Zhang, experto de Pinpoint Asset Management.
“Dado el dinamismo del mercado bursátil y la estabilidad de las relaciones sino-estadounidenses, el gobierno debería mantener su política macroeconómica sin cambios, al menos en el primer trimestre”, precisó.
