Científicos han completado el primer mapa de las 166.700 neuronas y millones de conexiones del sistema nervioso central de una mosca del vinagre macho. Presentado en septiembre de 2026 junto a una serie de investigaciones complementarias, este «conectoma» permite comparar por primera vez los cerebros de ambos sexos para entender conductas sociales complejas.
El cerebro de una mosca de la fruta cabe en una semilla de amapola, pero su diminuto volumen esconde un entramado de más de 100.000 neuronas. Ahora, un consorcio científico internacional ha logrado trazar el mapa de cada célula nerviosa de un ejemplar macho adulto, abarcando tanto el cerebro como los lóbulos ópticos y el cordón nervioso ventral —el equivalente al cordón espinal—, alcanzando un total de 166.700 neuronas, según la información publicada por Livescience.
Este nuevo plano estructural, conocido técnicamente como connectome, se suma al mapa del sistema nervioso de una hembra de Drosophila completado previamente en el marco de este proyecto conjunto. La disponibilidad simultánea de ambas referencias abre una vía directa para contrastar la arquitectura cerebral de ambos sexos y desentrañar los mecanismos biológicos que impulsan acciones como el cortejo o la agresión.
Comparaciones directas entre el cerebro de machos y hembras
Hasta ahora, la falta de un plano completo de ambos sexos limitaba la comprensión de cómo el sistema nervioso traduce estímulos idénticos en respuestas conductuales totalmente opuestas. Las moscas macho, por ejemplo, reaccionan al olor de otro macho desatando conductas agresivas, mientras que las hembras responden a esa misma señal con comportamientos de apareamiento.
La comparativa directa de los mapas muestra cómo determinadas poblaciones neuronales desvían la información sensorial hacia circuitos específicos de cada sexo. Esta obra está revelando cómo los cerebros toman la misma entrada sensorial y la convierten en diferentes comportamientos dependiendo de su sexo, explicó Dr Isabella Beckett, investigadora del MRC Laboratory of Molecular Biology, en declaraciones recogidas por la Universidad de Cambridge.
Ver estos cambios nos ayuda finalmente a comprender cómo las entradas sensoriales impulsan el comportamiento y a entender mejor la caja negra que llamamos cerebro. Dr Isabella Beckett, investigadora del MRC Laboratory of Molecular Biology
Por su parte, el coautor del estudio Gerry Rubin, jefe de biología y líder de grupo sénior en el Janelia Research Campus del Howard Hughes Medical Institute, subrayó el alcance de la herramienta analítica. Es la primera vez que podemos comparar ambos sexos de un animal con un comportamiento social complejo, afirmó, señalando que el mapa facilita aislar las neuronas causantes de las disparidades conductuales.
Inteligencia artificial y el esfuerzo de reconstrucción en el Janelia Research Campus
Para construir la maqueta digital, los equipos del Janelia Research Campus seccionaron el sistema nervioso de la mosca en capas microscópicas y las escanearon mediante microscopía electrónica de alta resolución. Este proceso generó millones de imágenes que debían ser ensambladas para trazar cada fibra nerviosa y localizar cada sinapsis.
Ahí intervino la tecnología: se empleó inteligencia artificial para realizar el grueso de la reconstrucción tridimensional de los axones y dendritas. Sin embargo, la verificación humana requirió un esfuerzo colosal equivalente a 44 años de trabajo acumulado.
Investigaciones paralelas sobre el gusto, la visión y la evolución cerebral
El estudio principal del conectoma masculino apareció acompañado de otras tres investigaciones especializadas publicadas en septiembre de 2026 en revistas científicas como Cell y Current Biology. Cada uno de estos trabajos explota el nuevo mapa para descifrar un dominio funcional concreto de la biología del insecto.
Uno de los proyectos, impulsado por investigadores de la Fundación Champalimaud en Lisboa, se adentró en el sentido del gusto. Los científicos rastrearon los receptores gustativos distribuidos por las patas, alas y cavidad bucal de la mosca hasta su confluencia en el cerebro, analizando cómo interactúan con las redes neuronales de la locomoción y la deglución para decidir si un alimento es seguro.

Supongamos que le interesa cómo el gusto controla la locomoción. Ahora puede ir al mapa y preguntar: ¿qué neuronas sensoriales están conectadas con las neuronas que controlan la locomoción? ¿Qué neuronas intermedias debo manipular? Da un punto de partida. Inês de Haan Vicente, técnico de investigación en el laboratorio de Ribeiro
Los otros dos artículos se centraron en la organización de las vías de procesamiento visual dentro de la estructura cerebral y en la caracterización detallada de las redes de neuronas con dimorfismo sexual que modulan las interacciones sociales.
Implicaciones técnicas y futuros proyectos en neurociencia
Más allá de la biología de los insectos, los responsables del proyecto sostienen que la arquitectura eficiente de la mosca, capaz de realizar operaciones complejas con un gasto energético mínimo, ofrece pautas valiosas para el diseño de sistemas artificiales avanzados. Los planes a medio plazo del equipo contemplan expandir las técnicas de mapeo hacia vertebrados pequeños como el pez cebra en fase larvaria, con la vista puesta a largo plazo en desentrañar los fundamentos de los trastornos neurológicos humanos.
Tanto el conjunto completo de datos como la cartografía detallada ya operan como un recurso público y abierto para la comunidad científica internacional, sentando un precedente técnico para futuras iniciativas de conectómica en mamíferos.
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