La Organización Meteorológica Mundial (OMM) y la Organización de las Naciones Unidas (ONU) confirmaron que el fenómeno climático El Niño se ha consolidado y se intensificará hasta alcanzar una intensidad muy fuerte en los próximos meses. Según los pronósticos de los Centros Mundiales de Producción de la OMM, existe una probabilidad excepcionalmente alta, cercana al 100 %, de que el episodio persista al menos hasta febrero de 2027.
La ONU advierte sobre la magnitud del fenómeno
El secretario general de la ONU, António Guterres, advirtió que el planeta se encuentra en una zona de peligro de clima extremo y que el planeta se adentra en aguas desconocidas, aguas que se están calentando
. Por su parte, la secretaria general de la OMM, la argentina Celeste Saulo, enfatizó en rueda de prensa que este actual episodio podría ser más potente que todo lo observado desde que arrancó nuestro monitoreo
hace cuatro décadas.
Impacto global y preparación internacional
El fenómeno alterará las pautas de lluvias y temperaturas en todo el mundo, incrementando los riesgos asociados a inundaciones, sequías y calor extremo. Celeste Saulo señaló que los cambios en la temperatura y en los patrones de lluvia agravarán las perturbaciones y la devastación en las comunidades y economías. Ante este escenario, la OMM emprendió una movilización junto con los Servicios Meteorológicos e Hidrológicos Nacionales para apoyar sectores sensibles como la agricultura, la salud, la energía y los recursos hídricos.

En el ámbito regional, los preparativos ya están en marcha. En Perú, el Gobierno de Perú ordenó al ejército retirar más de un millón de metros cúbicos de sedimentos en el río Piura, abarcando siete puntos críticos a lo largo de 15,5 kilómetros para prevenir impactos en miles de personas y hectáreas de cultivos.
Situación en Argentina y proyecciones climáticas
En el territorio argentino, el fenómeno denominado Súper Niño comenzó a extenderse desde principios de agosto y se mantendrá al menos hasta octubre, impulsado por el ingreso frecuente de sistemas de baja presión desde el Pacífico sur que generan inestabilidad, lluvias y nevadas en la Patagonia, según informó La Nación.

De acuerdo con el mapa y el código del Servicio Meteorológico Nacional (SMN), un sector que abarca 17 provincias del noreste y otras regiones del país presenta mayores probabilidades de lluvias para los próximos tres meses, tratándose de las zonas más sensibles en términos de precipitaciones. Asimismo, las provincias de Mendoza y San Juan registran mayores anomalías de precipitaciones en forma de nevadas, lo cual podría representar un alivio para la prolongada emergencia hídrica que experimenta la región de Cuyo desde hace diez años.
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