Un estudio publicado en marzo de 2018 revela que los leopardos que habitan en los alrededores del parque Sanjay Gandhi en Mumbai podrían reducir significativamente las mordeduras de perros y las muertes por rabia al cazar perros callejeros, un beneficio ecológico inesperado en una de las ciudades más densas del mundo.
La convivencia entre grandes felinos y entornos urbanos densamente poblados suele interpretarse casi de inmediato a través del prisma del conflicto y el peligro. Sin embargo, una investigación publicada en marzo de 2018 en la revista Frontiers in Ecology and the Environment por un equipo de la University of Queensland planteó un escenario diferente para Mumbai. Según los datos del modelo, la presencia de estos animales podría representar un servicio de salud pública involuntario para los habitantes de la metrópoli india, donde los perros callejeros forman parte constante del paisaje urbano.
El parque Sanjay Gandhi y la población de leopardos en Mumbai
El Sanjay Gandhi National Park es una reserva protegida de 104 kilómetros cuadrados que limita directamente con los barrios de Mumbai, un entorno donde residen más de 20 millones de personas según el artículo original de Spacedaily. En 2018, los investigadores contabilizaron 47 ejemplares adultos y ocho cachorros en el núcleo verde de la ciudad, mientras que la población de leopardos en los límites del parque has been estimada en hasta 41 animales por los autores del modelo ecológico.
Esa proximidad geográfica genera fricciones reales y visibles. El período más crítico registrado en la zona ocurrió en 2002, cuando los ataques de leopardos a personas en el parque alcanzaron un pico de 25 casos, un suceso que marcó profundamente la percepción pública sobre estos felinos. No obstante, los investigadores advierten que existe otra crisis sanitaria mucho más silenciosa y constante que opera en paralelo dentro de la misma geografía urbana.
La epidemia silenciosa de los perros callejeros y la rabia
Mientras que los ataques de grandes felinos generan alarma inmediata, la ciudad convive de forma cotidiana con una población masiva de cánidos sin dueño. Las estimaciones indican que Mumbai alberga cerca de 95,000 perros callejeros, una cifra respaldada de forma cercana por un censo municipal de 2024 que situó el total en 90,757 animales, tal como reporta el artículo original de Spacedaily.
Esta superpoblación genera un flujo constante de incidentes sanitarios. En la ciudad se registran cada año cerca de 75,000 mordeduras de perro, una cifra que los autores consideran probablemente inferior a la real. En el transcurso de dos décadas, más de 420 personas perdieron la vida en Mumbai a causa de la rabia transmitida por mordeduras de perros callejeros, un problema nacional que cobra unas 20,000 muertes anuales en toda la India.
El modelo matemático de predación y el ahorro económico
El núcleo del estudio radica en la dieta de los leopardos. Los análisis determinaron que los perros domésticos componen alrededor del 40 por ciento de la alimentación de los felinos del parque. Al calcular el impacto a escala anual, los investigadores estimaron que el grupo de leopardos depreda aproximadamente 1,500 perros cada año, un comportamiento alimentario respaldado también por levantamientos posteriores realizados por Surve y sus colaboradores.
Al introducir estos datos en un modelo epidemiológico, los autores calcularon que la retirada anual de esos 1,500 perros podría prevenir cerca de 1,000 mordeduras y evitar unas 90 infecciones potenciales de rabia. La distribución espacial también muestra variaciones notables: la densidad de perros cerca del parque es diez veces menor que en el resto de la ciudad. El modelo sugiere que los ciudadanos podrían experimentar tan solo un 11% de las mordeduras en comparación con las personas que viven más lejos del parque, una proyección teórica derivada de las dinámicas de predación.

Christopher O’Bryan y Alex Braczkowski, de la University of Queensland, señalaron que a menudo se piensa que los leopardos son una amenaza para los seres humanos, pero que en lugar de ser un problema en Mumbai, en realidad podrían estar ayudando a sus vecinos humanos.
Además de la reducción estimada en mordeduras y contagios, el equipo calculó un impacto financiero directo para la administración local. La presencia de los leopardos ahorra a la ciudad aproximadamente US$18,000 cada año en costes de gestión de poblaciones caninas y programas de esterilización que el gobierno municipal tendría que asumir por cuenta propia.
Balance entre riesgos y servicios ecológicos
Los propios autores del estudio insisten en que las conclusiones proceden de un modelo matemático y no de un experimento controlado sobre el terreno, por lo que recalcan la necesidad de mantener la cautela interpretativa. El coautor Alex Braczkowski señaló ante la prensa que este es un servicio ecosistémico en el que no solemos pensar, mientras que su colega Christopher O’Bryan definió la situación como un caso de estudio drástico en el que un gran carnívoro convive con las personas y les resulta beneficioso.

La gestión de la fauna urbana exige sopesar los costes y beneficios de forma realista, integrando tanto el peligro histórico de los ataques como el alivio sanitario que proporciona la regulación natural de los caninos callejeros. Tal como resume el planteamiento central de la investigación, el verdadero desafío institucional radica en identificar y comprender aquellos contextos urbanos donde la coexistencia con grandes carnívoros genera un balance neto favorable para las comunidades humanas.
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