El director ejecutivo de Saudi Aramco ha emitido una advertencia sobre el impacto potencial que tendría el cierre del Estrecho de Ormuz en el suministro global de crudo, señalando que el mercado petrolero podría perder aproximadamente 100 millones de barriles cada semana si dicha vía permanece cerrada.
Según el directivo de la compañía saudí, una interrupción persistente en este punto estratégico no solo afectaría el flujo inmediato de petróleo, sino que podría retrasar la recuperación y normalización del mercado petrolero hasta el año 2027.
Ante este escenario de inestabilidad, importantes productores de petróleo en África, específicamente Angola, Nigeria y Argelia, se mantienen en estado de alerta mientras se monitorean las advertencias de Aramco sobre las posibles pérdidas semanales de volumen en el mercado.
