Después de una década de saltos y diversión, el parque de trampolines ha cerrado sus puertas. Los propietarios lamentan la situación, pero aseguran que mantener un número adecuado de personal para garantizar la seguridad y el cumplimiento de las normativas de salud siempre fue una prioridad, y que nunca se consideró reducir la plantilla para disminuir costos.
Durante los últimos diez años, el precio de las sesiones solo aumentó en una libra esterlina. Además, desde 2020, ofrecieron tarifas reducidas para fiestas y eventos, como una forma de animar a la gente a salir de casa después de la pandemia de Covid-19.
El parque de trampolines era un espacio muy valorado por la comunidad, ofreciendo a los niños una forma divertida de hacer ejercicio y conocer nuevos amigos. Lamentablemente, también se ve afectado el trabajo que recientemente habían comenzado a realizar con organizaciones benéficas locales que atienden a personas con necesidades educativas especiales.
“Han sido 10 años increíbles. Queremos agradecer enormemente a la comunidad que nos ha apoyado y a todo el equipo que ha trabajado con nosotros”, expresaron los responsables del parque.
