Un cirujano ha llevado a cabo una intervención médica a una distancia sin precedentes de 8.000 kilómetros. El procedimiento se realizó mediante el uso de una consola robótica situada en Roma, mientras que el paciente se encontraba en un centro hospitalario en Pekín.
Operación a larga distancia
La intervención destaca por la notable separación geográfica entre el equipo médico y el paciente. Mientras el cirujano operaba desde una consola robótica en Roma, el paciente permanecía en una camilla ubicada en Pekín. Esta operación, realizada a 8.000 kilómetros de distancia, marca un hito en la aplicación de la tecnología robótica en el ámbito de la salud a nivel internacional.
