El Instituto Nacional de Hidrología y Gestión del Agua (INHGA) ha emitido una alerta hidrológica ante el riesgo de inundaciones en diversas regiones de Rumanía. Según la advertencia número 58 del 9 de junio de 2026, se ha activado un código naranja para los condados de Prahova, Dâmbovița y Buzău, mientras que un código amarillo afecta a un total de 14 condados en todo el país.
¿Qué zonas están bajo alerta de inundaciones?
Las autoridades han segmentado la peligrosidad del fenómeno hidrológico según la intensidad esperada. El INHGA ha establecido un código naranja específico para las cuencas de los ríos en los condados de Prahova, Dâmbovița y Buzău debido a la previsión de crecidas repentinas. Por otro lado, la advertencia de código amarillo se extiende a lo largo de 14 condados, donde se monitorea el caudal de diversos ríos ante el riesgo de desbordamientos e inundaciones localizadas.
Diferencias en los reportes de las autoridades
La información difundida por diversos medios locales refleja la evolución de estas alertas. Mientras que reportes de G4Media mencionan inicialmente un código amarillo para diez condados, la actualización oficial del INHGA y las advertencias replicadas por Digi24 y Evenimentul Zilei confirman que la cifra oficial de alcance bajo código amarillo ha ascendido a 14 condados. Esta disparidad en las cifras reportadas destaca la naturaleza cambiante de los eventos meteorológicos y la importancia de seguir exclusivamente las notificaciones del INHGA para obtener datos precisos sobre la seguridad fluvial.
¿Qué se espera tras la advertencia hidrológica?
La emisión de la advertencia número 58 el pasado 9 de junio de 2026 obliga a mantener una vigilancia constante sobre las cuencas hidrográficas mencionadas. La diferencia entre el código naranja y el amarillo radica en la inmediatez y magnitud de las crecidas: el código naranja implica un riesgo mayor de viituri (crecidas repentinas) que pueden afectar la infraestructura local. Los residentes de los condados de Prahova, Dâmbovița y Buzău deben seguir las recomendaciones de las autoridades de gestión de agua ante el posible impacto en zonas bajas y cercanas a los cauces de los ríos.
