Un fallo técnico masivo en el control del tráfico aéreo del Reino Unido dejó más de 2.000 vuelos cancelados, lo que obligó al gobierno a exigir explicaciones a los directivos de Nats. La secretaria de Transporte, Heidi Alexander, ordenó una investigación independiente mientras aerolíneas como Ryanair y Wizz Air exigen dimisiones ante la crisis.
La crisis aérea en el Reino Unido tras el colapso del sistema de Nats
El sistema de navegación aérea británico sufrió un grave fallo técnico en su centro de Swanwick que desató una oleada de cancelaciones y retrasos en los principales aeródromos del país. La secretaria de Transporte, Heidi Alexander, intervino en el asunto tras mantener una conversación con el consejero delegado de Nats, Martin Rolfe. Aunque Downing Street confirmó que mantiene la confianza institucional en el directivo por el momento, el impacto operativo superó los 2.000 vuelos cancelados y afectó a unos 330.000 pasajeros.
Las consecuencias se sintieron de inmediato en aeropuertos clave como Heathrow, Gatwick, Luton y Glasgow. Los datos recopilados por las plataformas del sector reflejaron que al menos 625 trayectos quedaron suprimidos en la primera jornada del incidente, con especial incidencia en aerolíneas como easyJet y British Airways.
Testimonios de pasajeros atrapados entre aeropuertos y bares
Para los viajeros, el colapso técnico se tradujo en horas de incertidumbre, maletas perdidas y noches improvisadas en el suelo de terminales internacionales. Entre los afectados se encontraban los recién casados Sasha y James Graham, quienes se disponían a volar hacia su luna de miel.

Pasamos tres horas atrapados en el Wetherspoons, intentando aprovechar al máximo la situación. Desde luego no es la experiencia que planeábamos, ¡pero creo que empezar un matrimonio con un contratiempo nacional es algo muy memorable! Sasha Graham, pasajera afectada, citado por BBC

En los pasillos de Gatwick, la situación en las zonas de recogida de equipajes fue descrita por los testigos como un auténtico caos. Phil White, otro de los pasajeros presentes en la terminal, relató la tensión vivida entre los viajeros que intentaban recuperar sus pertenencias de múltiples vuelos cancelados en un único carrusel.
La zona de equipajes fue lo peor y tuvieron mucha suerte de que no se produjera ningún tipo de incidente mientras los ánimos se caldeaban y el vestíbulo se iba poniendo cada vez más caliente. Phil White, pasajero presente en Gatwick, citado por BBC
Fuera del territorio británico, la onda expansiva dejó a ciudadanos varados en destinos turísticos. Desde Turquía hasta Grecia, familias enteras debieron ingeniárselas para pasar la noche.
Presión política y exigencias de dimisión a la cúpula de Nats
La respuesta política no se hizo esperar. Alexander declaró que no creía que el problema fuera inevitable y exigió a Martin Rolfe un informe detallado en el plazo de una semana. Asimismo, la funcionaria encargó una revisión independiente a la Autoridad de Aviación Civil (Civil Aviation Authority) para esclarecer las causas de esta nueva falla sistémica.
Las aerolíneas comerciales expresaron su hartazgo ante lo que consideran fallas estructurales recurrentes.
La posición de Martin Rolfe como director ejecutivo de Nats es insostenible. No necesitamos más investigaciones, no necesitamos más informes y no necesitamos otra audiencia en un comité parlamentario. Michael O’Leary, consejero delegado de Ryanair, citado por The Guardian
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