Un nuevo cometa recién descubierto ha despertado un gran interés entre astrónomos y entusiastas del espacio. Bautizado como C/2026 A1 (MAPS), el objeto celeste fue identificado el 13 de enero por un grupo de astrónomos aficionados utilizando un telescopio en el desierto de Atacama, en Chile. Perteneciente al grupo de los cometas rasantes del Sol, sigue una órbita extremadamente alargada en dirección al centro del sistema solar.
La característica más destacada de C/2026 A1 es su trayectoria: se acercará a tan solo 120 mil kilómetros de la superficie solar a principios de abril, un punto muy cercano llamado perihelio, donde la intensa radiación y las fuerzas gravitacionales pueden tanto impulsar su brillo como fragmentarlo.
Cometa brillante
Si el cometa sobrevive al paso cercano al Sol, los expertos predicen que podría convertirse en uno de los cometas más espectaculares de 2026, adquiriendo potencialmente suficiente brillo para ser visto a simple vista en el cielo nocturno o incluso durante el día cerca del Sol, un fenómeno raro pero históricamente registrado en cometas muy brillantes.
Cometas de este tipo ya han producido eventos memorables en el pasado. Por ejemplo, en el siglo XX, el cometa C/1965 S1 (Ikeya-Seki), otro miembro de la familia Kreutz, brilló con intensidad comparable a la de la Luna llena y fue visible incluso a plena luz del día antes de su perihelio.
Aunque las proyecciones son emocionantes, existen incertidumbres: los cometas rasantes enfrentan temperaturas extremas y fuerzas de marea que a menudo los fragmentan cuando están muy cerca del Sol. En caso de que C/2026 A1 se desintegre durante o antes del perihelio, podría no alcanzar el brillo esperado, aunque instrumentos espaciales como el observatorio solar SOHO continúen registrando su paso.
Si sobrevive, el período de mayor visibilidad desde la Tierra debería ocurrir a principios y mediados de abril, cuando la luz reflejada por su núcleo y coma –la nube de gas y polvo que se forma alrededor de él– se intensificará. Incluso si no es visible a la luz del día, podría aparecer como un punto brillante en el cielo al atardecer o al amanecer, con una cola característica apuntando en dirección opuesta al Sol.
Además de su potencial visibilidad, C/2026 A1 representa una valiosa oportunidad para comprender mejor los cometas de largo período y su origen. La familia Kreutz está formada por fragmentos de un enorme cometa ancestral que sufrió fracturas a lo largo de muchos siglos, produciendo varias generaciones de objetos rasantes que pasan cerca del Sol.
