Recientemente, la madre de una persona tuvo que ser hospitalizada para someterse a una cirugía de bypass coronario. Afortunadamente, los médicos prevén una recuperación completa, aunque podría tardar hasta seis meses. La familia se siente enormemente aliviada.
Antes de la intervención, la abuela cuidaba a la hija de tres años de esta persona dos días a la semana, y tenían un vínculo muy estrecho.
La niña está haciendo muchas preguntas sobre cuándo volverá la abuela a jugar con ella y se pone a llorar cuando le dicen que no se encuentra bien. Surge la pregunta de cómo explicarle a una niña pequeña lo que está sucediendo.
Es comprensible la conmoción que ha supuesto esta situación, aunque la buena noticia es que la abuela se está recuperando. Sin embargo, el impacto emocional de esta experiencia puede tardar más en superarse.
Los niños pequeños necesitan rutinas claras, consistentes y un ambiente tranquilo. Es natural que la niña se pregunte dónde está su abuela y cuándo podrá volver a cuidarla, ya que ha sido una parte importante de su rutina semanal.
A esta edad, la niña no necesita conocer todos los detalles médicos de la condición de su abuela, pero sí puede beneficiarse de una explicación más detallada para comprender la situación. Por ejemplo, cuando alguien está “enfermo” en su experiencia, puede significar un día en el sofá con dibujos animados y abrazos, o faltar unos días al preescolar, pero generalmente se recuperan rápidamente. En este caso, la abuela no se ha recuperado de la misma manera, por lo que la niña intuye que esta situación es diferente. Repetir simplemente que la abuela “no está bien” puede no ser suficiente para que lo entienda y, por lo tanto, es comprensible que se sienta frustrada o triste.
Se sugiere utilizar el juego como herramienta para ayudar a la niña a comprender lo que está pasando. El juego es la forma en que los niños dan sentido a sus experiencias. Se puede sentar con ella y utilizar figuras pequeñas (muñecas, animales, figuras Playmobil, etc.) para representar a cada miembro importante de la familia. Se puede mostrar la figura de la abuela en la cama, rodeada de médicos y enfermeras, y la figura de la niña extrañándola. Luego, se puede sugerir que la niña dibuje un dibujo para su abuela y se lo muestre a la figura de la abuela, y luego, en la vida real, que dibuje un dibujo para su abuela.
Este tipo de juego le proporciona una imagen de dónde está la abuela y que aún pueden mantener una conexión. Se puede adaptar el juego a medida que avanza el tratamiento y la recuperación de la abuela.
Cuando la abuela regrese a casa y se sienta con fuerzas, se pueden organizar visitas cortas, aumentando gradualmente su duración a medida que mejore. También se pueden considerar videollamadas, durante las cuales la abuela pueda cantarle una canción o leerle un cuento.
Es importante que la niña sepa que la abuela sigue existiendo, aunque no la vea tan a menudo como antes. Hay muchas maneras de mantener su vínculo activo, incluso a distancia. También se puede hablar de cómo la abuela está trabajando duro para mejorar y de cómo todos quieren que se recupere para poder jugar de nuevo, centrándose así en la recuperación en lugar de en la enfermedad.
No olvidemos que esta situación ha sido un susto para todos. Es importante que la persona que cuida de la niña también se cuide a sí misma.
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