El Consejo del Condado de Prince George aprobó por unanimidad la financiación para construir una sala de conciertos Sphere de 6,000 asientos en National Harbor, Maryland. El proyecto de mil millones de dólares, respaldado por el gobernador Wes Moore, busca impulsar la economía local a partir de su apertura prevista para principios de 2030.
La votación del Consejo del Condado de Prince George y el paquete de financiación
El Consejo del Condado de Prince George dio luz verde al proyecto de entretenimiento tras una votación de 8-0. La sesión legislativa culminó con la aprobación de un paquete que compromete a la administración local a destinar cerca de 200 millones de dólares para materializar la estructura esférica en la ribera del río Potomac, según informaron los medios locales.
La iniciativa contempla la emisión de hasta 215 millones de dólares en bonos de obligación especial por parte del condado. La empresa operadora del recinto, Sphere Entertainment Co., reembolsará gradualmente esta suma. Asimismo, la financiación incluye una aportación estatal de 13.5 millones de dólares impulsada por el gobernador Wes Moore.
«Hoy marca un punto de inflexión para el futuro económico de nuestro condado», señaló Aisha Braveboy, ejecutiva del Condado de Prince George, según NBC4 Washington.
Impacto económico frente a la pérdida de otros grandes atractivos
Las autoridades locales respaldan el desarrollo del recinto como un revulsivo financiero ante la marcha de importantes motores de ingresos en la región. La promotora del proyecto y el gobierno estatal señalan que el complejo ayudará a diversificar la base comercial del condado. La zona afronta próximamente el cierre del parque de atracciones Six Flags en Bowie, que operaba desde 1999, y la mudanza del equipo de fútbol americano Washington Commanders hacia Washington, D.C.

Un estudio encargado al despacho Ernst & Brothers estima que la instalación generará más de 1.300 millones de dólares anuales en actividad económica durante sus primeros tres años de funcionamiento. La infraestructura tributaria dejará unos 63 millones de dólares anuales en ingresos fiscales para las arcas públicas del condado, una cifra que triplica lo recaudado por los recintos que cierran o se trasladan.
El debate laboral y las condiciones impuestas por los sindicatos
La discusión sobre los contratos de trabajo generó tensiones durante las negociaciones previas. Varios concejales y sindicatos exigieron inicialmente un acuerdo laboral de proyecto que garantizara mano de obra sindicalizada obligatoria durante la fase de construcción. Sin embargo, la propuesta de obligatoriedad decayó ante la postura firme de los promotores de abandonar el proyecto si se imponía esa condición.

En su lugar, el consejo aprobó una enmienda que establece un acuerdo de paz laboral para permitir que los sindicatos organicen a los futuros trabajadores una vez que el centro de espectáculos abra sus puertas. Adicionalmente, se fijaron requisitos de diversidad e inclusión que destinan porcentajes específicos de contratación a residentes locales y a pequeñas empresas minoritarias.
Preocupaciones vecinales por el tráfico y la revisión federal de altura
Mientras los impulsores celebran la llegada del recinto, los residentes de Oxon Hill y National Harbor mantienen reparos sobre la congestión vehicular. Durante las audiencias públicas, los vecinos señalaron los problemas de movilidad en puntos críticos como el puente Woodrow Wilson, la ruta estatal 210 y la carretera Oxon Hill Road. Las nuevas imágenes divulgadas en octubre evidencian que el edificio superará en altura al vecino casino MGM National Harbor, generando además dudas sobre el impacto visual en el horizonte.
A la par de las discusiones locales, la Administración Federal de Aviación (FAA) mantiene bajo revisión los planes de construcción debido a la proximidad del sitio con el Aeropuerto Nacional Ronald Reagan de Washington, evaluando si las pantallas LED exteriores o la elevación del domo suponen riesgos para la navegación aérea.
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