El conflicto en Oriente Medio continúa intensificándose. El lunes, Hezbollah arrastró al Líbano al conflicto, mientras que las fuerzas israelíes y estadounidenses prosiguen con sus ataques contra Irán y la infraestructura de la República Islámica, que responde con descargas de misiles y drones en todas direcciones, tanto contra Israel como contra sus países vecinos de la región.
El número de víctimas mortales aumenta: en Irán, al menos 555 personas han muerto desde el 28 de febrero, según la Media Luna Roja local, mientras que nueve personas han perdido la vida en Israel y tres en los Emiratos Árabes Unidos. En este conflicto, que tiende a regionalizarse, la asimetría de fuerzas es evidente. Cabe recordar que las capacidades convencionales de la República Islámica y los Guardianes de la Revolución, el ejército ideológico del régimen, ya se vieron gravemente afectadas durante la guerra de los “doce días” con Israel, el pasado mes de junio.
