La presión bipartidista sobre el Departamento del Tesoro aumenta para sancionar a los bancos chinos que facilitan el comercio de petróleo iraní, en medio de un conflicto que cumple seis meses y mantiene elevados los costos de combustible para los hogares estadounidenses, según los reportes de los medios.
El Congreso de Estados Unidos intensifica su ofensiva contra el sector financiero de Beijing debido al papel que desempeña como canalizador económico para el régimen de Teherán. Mientras el secretario del Tesoro, Scott Bessent, prometió sancionar a los facilitadores internacionales, los legisladores exigen medidas directas contra las instituciones financieras chinas que sustentan la economía iraní, según informó la fuente periodística.
La presión del Congreso sobre el Tesoro y el papel de los bancos chinos
Los legisladores en el Capitolio sostienen que cualquier nación que respalde la economía de Teherán debe enfrentar consecuencias financieras. Entre los congresistas más activos se encuentra el representante Darin LaHood, miembro del Comité Selecto sobre China, quien defendió la necesidad de imponer sanciones económicas. LaHood afirmó que cualquier país cómplice en proporcionar un salvavidas económico al régimen terrorista de Irán, incluida China, debe rendir cuentas, al señalar que estas medidas enviarían un mensaje claro a Beijing, detalló el reporte financiero.
Por su parte, la Comisión de Revisión Económica y de Seguridad EE.UU.-China explicó que los bancos estatales chinos operan como conductos para transacciones donde Irán comercializa crudo con refinerías independientes. Los pagos se canalizan mediante pequeños bancos provinciales en China hacia grandes entidades estatales con subsidiarias en Hong Kong. Ante este flujo financiero, el secretario Bessent señaló que ningún actor está exento del alcance de las sanciones estadounidenses y adelantó que penalizará a una gran institución financiera extranjera antes de finalizar la semana, sin ofrecer mayores detalles preliminares, informó la cobertura del caso.
El impacto económico del conflicto y la crisis en el Estrecho de Ormuz
La urgencia de los legisladores contrasta con los riesgos diplomáticos y económicos que conlleva enfrentar a Beijing en un momento de frágil tregua comercial. Sin embargo, la persistencia del conflicto en Medio Oriente ha desgastado la paciencia en Washington. El enfrentamiento bélico, que alcanza su sexto mes, mantiene bloqueado el tráfico marítimo en el Estrecho de Ormuz, corredor estratégico que antes de la guerra canalizaba el 25 por ciento de las exportaciones mundiales de petróleo crudo de la región, reportó la agencia de noticias.
A nivel doméstico, el costo de las operaciones militares recae directamente sobre los consumidores. Un análisis de Brown University indica que los estadounidenses han gastado colectivamente más de 100 mil millones de dólares en costos adicionales de combustible en comparación con un escenario sin conflicto bélico.
La postura de Beijing y las advertencias sobre la estabilidad financiera global
El gobierno de la República Popular China respondió con firmeza a las amenazas de penalización emitidas desde Washington. El portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de China, Lin Jian, calificó las posibles medidas como una forma de guerra económica y advirtió sobre sus repercusiones internacionales. Lin declaró ante los medios que las nuevas sanciones estadounidenses avivan las tensiones y conducen a un desbordamiento de riesgos que alterará el orden económico y financiero global, y perjudicará los derechos e intereses legítimos de otros países, consignó la crónica internacional.

Mientras la administración evalúa la magnitud de las sanciones a aplicar y el Tesoro amplía su capacidad de castigar sectores clave como aviación, tecnología, oro y activos digitales en Irán, el debate en el Congreso refleja una división entre la cautela comercial y la exigencia de frenar las fuentes de financiamiento de Teherán. Los mercados y los analistas económicos permanecen atentos a las próximas acciones del Departamento del Tesoro respecto a las instituciones bancarias asiáticas y la evolución de los precios del crudo en los próximos días, concluyó la información publicada.
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