Un nuevo estudio revela que el exceso de cortisol, la hormona del estrés, está vinculado a aproximadamente una cuarta parte de los casos de hipertensión arterial resistente al tratamiento, según informó Cushing’s Disease News.
La investigación sugiere que niveles elevados de cortisol, característicos de condiciones como el síndrome de Cushing, pueden contribuir significativamente al desarrollo de hipertensión que no responde adecuadamente a los medicamentos convencionales.
Los expertos explican que el cortisol en exceso puede afectar la regulación de la presión arterial mediante su interacción con receptores en los riñones y el sistema cardiovascular, lo que lleva a retención de sodio y agua, y aumento de la resistencia vascular.
Este hallazgo subraya la importancia de considerar trastornos endocrinos, como el síndrome de Cushing, en la evaluación de pacientes con hipertensión difícil de controlar, ya que un diagnóstico y tratamiento adecuados de la causa subyacente podrían mejorar significativamente el control de la presión arterial.
