La Corte Penal Internacional (CPI) ha rechazado una nueva solicitud presentada por la defensa del expresidente filipino Rodrigo Duterte, la cual buscaba retrasar el proceso judicial en su contra. Con esta decisión, el tribunal mantiene su postura firme respecto al curso de las actuaciones legales.
En el marco de este proceso, la secretaría de la CPI también ha cuestionado las alegaciones presentadas por el equipo legal de Duterte respecto a supuestas caídas frecuentes que habría sufrido el exmandatario, poniendo en duda la veracidad de estos argumentos. Mientras tanto, el equipo de defensa ha sumado a un abogado australiano a sus filas para reforzar su estrategia legal.
Paralelamente, la fiscalía de la CPI ha comenzado a definir los detalles logísticos del juicio. Según los informes, los fiscales tienen previsto presentar entre 20 y 30 testigos para que presten testimonio de forma oral. Asimismo, el tribunal continúa trabajando en la revisión de un vasto volumen de pruebas, con más de 13,000 elementos pendientes de ser analizados.
El tribunal también desestimó recientemente otra solicitud de apelación interpuesta por la defensa de Duterte, centrada en la confirmación de los cargos que pesan sobre él. El proceso continúa avanzando a pesar de los constantes intentos por parte del equipo del expresidente de dilatar las etapas procesales.
