El número de puntos de carga para vehículos eléctricos ha aumentado drásticamente en los últimos cinco años, triplicándose en ese período, según informes recientes. Este crecimiento refleja la creciente adopción de vehículos eléctricos y la necesidad de una infraestructura de carga adecuada para satisfacer la demanda.
Vattenfall, una empresa del sector energético, señala que el despliegue de puntos de carga no está manteniendo el ritmo del aumento en la cantidad de vehículos eléctricos en circulación. Esto sugiere que se requiere una inversión aún mayor en infraestructura de carga para evitar cuellos de botella y garantizar una transición fluida hacia la movilidad eléctrica.
De acuerdo con datos de De Telegraaf, la cantidad de puntos de carga para coches eléctricos se ha triplicado en los últimos cinco años. En ciudades como Zaanstad, ya hay casi quinientos puntos de carga públicos disponibles, mientras que en Purmerend superan los trescientos.
A nivel nacional, el incremento en la disponibilidad de puntos de carga públicos es evidente en la mayoría de los municipios. Zeist, por ejemplo, cuenta actualmente con 873 puntos de carga, lo que demuestra el compromiso de las autoridades locales con la promoción de la movilidad sostenible.
Este aumento en la infraestructura de carga es crucial para fomentar la confianza de los consumidores en los vehículos eléctricos y acelerar la transición hacia un futuro más limpio y sostenible.
