Los agricultores polacos enfrentan una crítica situación debido al exceso de inventario de patatas en sus almacenes, que podría alcanzar hasta un millón de toneladas según estimaciones de la Federación Polaca de la Patata (PFZ). Este sobreabastecimiento está generando graves problemas de liquidez financiera para muchos productores, quienes advierten sobre el riesgo de quiebras si no se toman medidas urgentes.
Los principales factores que han contribuido a esta crisis incluyen la disminución de la demanda interna, la presión competitiva proveniente de las importaciones de otros países de la Unión Europea — especialmente Alemania, Holanda y Bélgica — y los retrasos en los pagos que afectan el flujo de caja de las explotaciones agrícolas.
Además, se ha señalado que la quiebra de una importante industria procesadora en el Benelux dejó sin destino aproximadamente dos millones de toneladas de patatas, lo que ha intensificado la presión sobre los mercados de Europa Central y Oriental, incluyendo Polonia.
Según datos del Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural, la cosecha nacional de patatas alcanzó aproximadamente siete millones de toneladas, lo que representa un aumento del 18,4% interanual. Este incremento, sumado al flujo significativo de importaciones desde el oeste de Europa, ha exacerbado el desequilibrio entre oferta y demanda.
Los representantes del sector insisten en que es necesario implementar soluciones antes de finales de mayo para evitar un colapso más amplio en la cadena productiva de la patata, subrayando que la situación requiere una respuesta coordinada entre productores, autoridades y agentes del mercado.
