Golpe al Gobierno irlandés: Michael Healy-Rae dimite y debilita la coalición
La coalición gubernamental ha sufrido su primera deserción importante tras la dimisión de Michael Healy-Rae, quien ha dejado su cargo como ministro adjunto del Departamento de Agricultura. Esta decisión, sumada a la pérdida de su hermano Danny como apoyo en las bancadas, representa un impacto significativo para la estabilidad del Ejecutivo.

El impacto numérico es evidente: el Gobierno comenzó la jornada con 94 diputados (TDs) alineados, pero ahora cuenta con 92, ya que ambos hermanos Healy-Rae han regresado a las filas de la oposición. Aunque el Gobierno logró sobrevivir a una moción de confianza con una votación de 92 contra 78, la mayoría de Micheál Martin se ha reducido a 14 votos, frente a los 19 que tenía al ser elegido Taoiseach.
La salida de Michael Healy-Rae tomó por sorpresa a sus colegas. Según fuentes cercanas, el político se mostró afectado durante la mañana y confesó que las «aguas políticas se estaban volviendo agitadas». Aunque inicialmente se interpretó que se refería únicamente a la salida de su hermano Danny, la dimisión del ministro se formalizó poco después de las 15:30 horas, en presencia de su hijo Jackie y su hermana Rosemary en la galería pública del Dáil.
Sobre los motivos de su renuncia, existen versiones contradictorias. Mientras que Michael Healy-Rae afirmó que llegó a la conclusión de que los ciudadanos de Kerry estaban hartos del Gobierno y que ya no podía formar parte de él, otras fuentes sugieren que el Taoiseach le habría advertido que su cargo terminaría si su hermano no votaba a favor de la confianza en el Gobierno, algo que el diputado niega.
Este movimiento ocurre en un contexto de tensión debido a las recientes protestas por el precio del combustible, un factor que, según se informa, dejó a los hermanos Healy-Rae en una posición demasiado vulnerable para permanecer en el Gobierno. La salida de quienes se describían como la «cuarta pata de la mesa» de la coalición deja al Ejecutivo en una posición más frágil y debilitada ante los desafíos políticos venideros.
