El Primer Ministro libanés, Nawaf Salam, declaró que está trabajando para poner fin al conflicto entre Israel y Hezbolá y asegurar la retirada de las fuerzas israelíes de los territorios libaneses. En un discurso televisado previo a las negociaciones previstas en Washington entre representantes libaneses, israelíes y estadounidenses, Salam enfatizó que continuarán los esfuerzos para negociar el cese de las hostilidades, la liberación de todos los prisioneros, la reconstrucción de las aldeas y ciudades destruidas, y el retorno seguro de los desplazados.
Salam añadió que su gobierno está comprometido con la recuperación nacional tras la guerra que comenzó el 2 de marzo de 2026, la cual ha dejado más de 2,167 muertos y 7,061 heridos en Líbano, además de más de 1,200,000 personas desplazadas dentro del país. El conflicto también ha afectado a Israel, donde dos civiles han perdido la vida.
Estas declaraciones se producen en un contexto de creciente presión interna, ya que simpatizantes de Hezbolá han realizado manifestaciones en Beirut en contra de los diálogos con Israel, lo que llevó al Primer Ministro a cancelar su viaje previsto a Estados Unidos por razones de seguridad. Asimismo, el viaje planeado a las Naciones Unidas también fue pospuesto debido a la situación de seguridad en el país.
Salam reiteró que el objetivo de las conversaciones con Israel es lograr la retirada de las tropas israelíes del territorio libanés ocupado, tal como se establece en el marco del alto al fuego temporal vigente desde el 16 de abril de 2026. Subrayó que cualquier acuerdo debe incluir el regreso de todos los detenidos y la reparación de los daños causados durante el conflicto.
