El crucero Hondius ha recibido la autorización para volver a navegar tras haber sido sometido a un exhaustivo proceso de saneamiento debido a un brote de hantavirus que resultó en la pérdida de tres vidas.
Para garantizar la seguridad de los pasajeros y la tripulación, la embarcación fue sometida a una doble limpieza y desinfección profunda. Tras estas medidas, el barco ha sido declarado completamente limpio, permitiendo que retome sus actividades habituales.
Además del impacto sanitario, el incidente con el crucero Hondius generó repercusiones fuera del ámbito médico, convirtiéndose en blanco de teorías conspirativas y captando la atención de actores rusos.
