Las autoridades francesas han autorizado la reanudación de las operaciones de un crucero británico que se encontraba confinado en Francia tras detectarse un brote de norovirus, una infección gastrointestinal comúnmente conocida como «gripe estomacal».
Confinamiento de más de 1,700 personas
La medida de restricción mantuvo a más de 1,700 personas, entre pasajeros y tripulación, prohibiéndoles desembarcar mientras el buque permanecía atracado. El confinamiento fue implementado como respuesta a la sospecha de un brote sanitario, el cual estuvo vinculado a la posible muerte de una persona a causa de esta afección.
Levantamiento de las restricciones
Tras las evaluaciones pertinentes, el bloqueo ha sido levantado, permitiendo que los pasajeros abandonen la nave y que el crucero retome su itinerario habitual. El brote ha sido atribuido a un virus estomacal, lo que permitió a las autoridades sanitarias dar el visto bueno para que el barco reanudara sus actividades normales.
