Un juez mexicano declaró culpables a tres hombres por el asesinato de los hermanos australianos Jake y Callum Robinson y su amigo estadounidense Carter Rhoad durante un viaje de surf en el estado de Baja California en abril de 2024, tras un juicio de cinco semanas celebrado en Ensenada.
El veredicto del juez Raúl Hernández Arellano en Ensenada
El juicio por el triple homicidio que conmocionó a México y al extranjero concluyó cuando el juez Raúl Hernández Arellano dictó sentencia condenatoria en los tribunales de Ensenada contra los tres acusados por los delitos de homicidio calificado, robo con violencia y robo de vehículo con violencia. Los condenados fueron identificados en los registros judiciales como Jesús Gerardo García, conocido como «El Kekas, Irineo Francisco
Ny Ángel JesúsN».
Durante las cinco semanas que duró el proceso judicial, los padres de los surfistas australianos, Debra y Martin Robinson, asistieron a cada una de las audiencias en la ciudad portuaria. Tras conocerse el fallo, la madre de las víctimas rompió en llanto y fue consolada por el embajador de Australia en México, Crispin Conroy, y por personal consular. La familia de Carter Rhoad, por su parte, siguió el desarrollo de la audiencia a través de una conexión por videoconferencia desde Estados Unidos.
El testimonio y los detalles del crimen en Punta San José
Los tres amigos habían llegado a la península de Baja California en abril de 2024 con la intención de acampar y practicar surf en una zona costera aislada conocida como Punta San José, situada a unos 80 kilómetros al sur de Ensenada. Días después de su llegada, perdieron contacto con sus familias y se emitió una alerta de búsqueda que culminó el 3 de mayo de 2024 con el hallazgo de sus cuerpos al fondo de un pozo en un acantilado, todos con heridas de bala en la cabeza.
Durante el debate oral, la fiscalía presentó elementos sobre la dinámica del ataque, respaldados por el testimonio clave de Ary Gisell Silva Raya, expareja del principal acusado.
La investigación determinó que Silva Raya había instigado el robo tras encontrarse con los turistas en la zona, lo que derivó en su captura en mayo de 2024 junto a los autores materiales. En noviembre de 2025, ella fue condenada a 20 años de prisión tras declararse culpable en un procedimiento abreviado por robo agravado y sustracción de vehículo con violencia, tras habérsele encontrado en posesión de uno de los teléfonos móviles de las víctimas.
Petición de la fiscalía de Baja California y la disputa por la pena
Tras el veredicto de culpabilidad emitido por el tribunal, la Fiscalía General del Estado de Baja California solicitó una pena de 210 años de prisión para cada uno de los tres condenados, calificando los delitos bajo criterios de premeditación y alevosía. Sin embargo, diversos reportes periodísticos señalaron que la legislación penal del estado establece una pena máxima de 60 años de cárcel, lo que anticipa un debate jurídico en la audiencia de individualización de sanciones.

El juez Hernández Arellano programó la audiencia definitiva para la lectura de la sentencia el próximo 16 de octubre, fecha en la que se fijarán los años exactos que los tres hombres pasarán tras las rejas. El caso también puso de relieve las dificultades del sistema de justicia penal en la región, donde organizaciones como Human Rights Watch han señalado que una proporción muy baja de los homicidios registrados en el país culmina en una sentencia condenatoria firme.
El legado de la Fundación Callum y Jake Robinson
En honor a la memoria de sus hijos y del joven estadounidense, la familia Robinson estableció la Fundación Callum y Jake Robinson, una organización destinada a apoyar a jóvenes y fomentar proyectos comunitarios. Martin Robinson destacó que el recuerdo de los tres amigos sigue inspirando a personas que no llegaron a conocerlos en vida según ABC News:

«Casi todos los días se pone en contacto con nosotros gente a la que a veces ni siquiera conocemos, que nos cuenta cosas inspiradoras sobre estos tres chicos: cómo les han ayudado en sus vidas, les han cambiado el rumbo, realmente les han dado una nueva dirección y han marcado una gran diferencia en sus vidas».
Por su parte, la gobernadora de Baja California, Marina del Pilar Ávila, emitió declaraciones previas para tranquilizar a los visitantes extranjeros tras el impacto internacional que generó el crimen, afirmando que el estado mantiene condiciones de seguridad para el turismo nacional e internacional que arriba a la franja costera del Pacífico.
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