Independientemente de nuestra edad y condición física, la salud y el bienestar dependen de dos factores clave: una alimentación equilibrada y la práctica regular de actividad física. Según informa Passeport Santé, investigadores holandeses han descubierto recientemente que realizar una hora de ejercicio al día es fundamental para combatir la acumulación de un tipo de grasa perjudicial conocido como fosfato. Esto es especialmente relevante a partir de los 50 años, ya que nuestros tejidos tienden a acumular esta grasa a medida que envejecemos.
El fosfato es particularmente problemático, ya que puede alojarse profundamente en los tejidos corporales con la edad. Esta acumulación de grasa está asociada a un mayor riesgo de enfermedades cardiovasculares, diabetes tipo 2, deterioro cognitivo y otros problemas de salud relacionados con el envejecimiento. Por lo tanto, es importante limitar esta acumulación para mantener una salud óptima a medida que avanzamos en la vida.
¿Una hora de ejercicio diario para combatir la grasa abdominal?
Un estudio realizado por la UMC de Ámsterdam y la UMC+ de Maastricht analizó ratones y tejidos humanos antes y después del ejercicio. Los resultados revelaron que la actividad física puede invertir la acumulación de grasa. En su informe, los investigadores explican que practicar una hora de ejercicio al día después de los 50 años podría ser la solución para contrarrestar la acumulación de grasa fosfato. Descubrieron que las personas mayores que realizaban una hora de actividad física regular al día presentaban niveles más bajos de fosfato en sus tejidos. Esta reducción de la grasa relacionada con la edad también se acompañó de una mejora de la salud general.
La actividad física regular no solo estimula el metabolismo, sino que también favorece la circulación sanguínea y ayuda a quemar grasas, lo que puede contribuir a reducir la presencia de grasa nociva en los tejidos del cuerpo.
¿Cómo eliminar la grasa abdominal con la caminata rápida?
Entre las actividades físicas recomendadas para limitar la acumulación de grasa fosfato después de los 50 años, la caminata rápida destaca como una opción accesible y eficaz. Esta actividad de bajo impacto puede ser practicada por casi cualquier persona, independientemente de su nivel de condición física. Además de quemar calorías, la caminata rápida fortalece los músculos, mejora la salud cardiovascular y estimula el metabolismo, lo que la convierte en un excelente medio para combatir los efectos del envejecimiento.
