Existe una necesidad de gestoras de inversión europeas de gran tamaño para canalizar los depósitos hacia inversiones, según se desprende de análisis recientes.
La falta de entidades financieras europeas con la escala suficiente dificulta la movilización de los ahorros de los ciudadanos hacia productos de inversión. Esta situación limita las opciones disponibles para los inversores y podría estar frenando el crecimiento económico.
La consolidación en el sector de la gestión de activos a nivel europeo se presenta como una posible solución para abordar esta carencia y fortalecer la capacidad de inversión del continente.
