Una investigación reciente ha demostrado que la depresión atípica representa un subtipo clínicamente y biológicamente distinto del trastorno depresivo mayor. El estudio, de gran envergadura y basado en datos genéticos, vincula patrones de síntomas con perfiles de riesgo genético y diferentes respuestas a los antidepresivos.
Los hallazgos provienen del Estudio de Genética de la Depresión de Australia, que analizó datos de 14.897 participantes con antecedentes de depresión mayor. Alrededor del 21% fueron clasificados con depresión atípica, definida por hipersomnia y aumento de peso durante el episodio depresivo más severo. Aunque la depresión atípica ha sido reconocida desde hace tiempo en los sistemas de diagnóstico, su utilidad clínica ha sido objeto de debate.
Características Clínicas y Circadianas de la Depresión Atípica
Los participantes con depresión atípica mostraron un inicio más temprano de la enfermedad y una mayor gravedad en comparación con aquellos sin estas características. También demostraron una marcada alteración circadiana, incluyendo una mayor preferencia por las noches y una menor exposición a la luz diurna, lo que destaca la relevancia de la regulación del ciclo sueño-vigilia en este subtipo depresivo.
Estas diferencias clínicas respaldan la idea de que la depresión atípica es más que una simple variación en la expresión de los síntomas, sugiriendo en cambio procesos biológicos subyacentes distintos.
Riesgo Genético y Respuesta al Tratamiento en la Depresión Atípica
Mediante análisis de puntajes poligénicos, los investigadores encontraron que la depresión atípica se asoció con un mayor riesgo genético de varios rasgos psiquiátricos, incluyendo la depresión mayor, el trastorno por déficit de atención e hiperactividad, el trastorno bipolar y el neuroticismo.
Las personas con depresión atípica mostraron un mayor riesgo poligénico para rasgos metabólicos e inflamatorios, como el índice de masa corporal, la diabetes tipo 2, la proteína C reactiva y la resistencia a la insulina, junto con puntajes más bajos para el colesterol de alta densidad lipoproteica y el cronotipo matutino.
La depresión atípica también se vinculó con una menor eficacia autoinformada de los inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina y los inhibidores de la recaptación de serotonina-norepinefrina, junto con tasas más altas de efectos secundarios, particularmente el aumento de peso. La reducción de la eficacia del tratamiento se mantuvo evidente después del ajuste del índice de masa corporal.
Implicaciones para la Práctica Clínica
Los autores reconocieron limitaciones, incluyendo la dependencia de informes retrospectivos, el diseño transversal y la restricción a individuos de ascendencia europea. Sin embargo, la consistencia de los hallazgos relacionados con los ritmos circadianos y la respuesta al tratamiento fortaleció la confianza en la validez de este subtipo.
En general, el estudio apoya la idea de que la depresión atípica es un subtipo clínicamente significativo con una arquitectura genética distinta y patrones de respuesta a los antidepresivos. Los resultados sugieren que reconocer la depresión atípica puede ayudar a guiar la selección del tratamiento, el monitoreo de la salud física y futuras investigaciones sobre intervenciones basadas en los ritmos circadianos.
Referencia
Shin M et al. Atypical depression is associated with a distinct clinical, neurobiological, treatment response and polygenic risk profile. Biol Psychiatry. 2026; doi:10.1016/j.biopsych.2026.01.003.
