La confusión ha rodeado recientemente el estatus diplomático de la embajada de Estados Unidos en Ucrania, tras unas polémicas declaraciones de Kaja Kallas que fueron rápidamente desmentidas por las autoridades ucranianas.
Todo comenzó cuando Kallas afirmó que la embajada estadounidense había evacuado a su personal de Kiev, citando preocupaciones ante posibles ataques rusos. Sin embargo, esta versión fue rechazada de inmediato por el Ministerio de Asuntos Exteriores de Ucrania, que calificó la información como falsa.
Ante la controversia, la embajada de Estados Unidos salió al paso para aclarar la situación, asegurando que su delegación diplomática continúa operando con total normalidad en la capital ucraniana. La precisión de los hechos fue tal que, poco después, la frase original sobre la supuesta evacuación fue eliminada de las declaraciones públicas de Kallas.
Tanto el Ministerio de Asuntos Exteriores de Ucrania como la propia embajada han subrayado que la información sobre una retirada de diplomáticos no se ajusta a la realidad, buscando así disipar cualquier alarma innecesaria sobre la presencia estadounidense en el país.
