Una madre de tres hijos perdió su empleo tras comunicar su embarazo demasiado tarde, según confirmó el Tribunal Superior Regional de Linz (OLG). El tribunal justificó la decisión argumentando que, dada su experiencia como madre, se debían aplicar estándares más estrictos en su caso, y que la mujer debió informar sobre su estado de gestación con mayor anticipación.
La empleada, residente en Salzburgo, recibió un aviso de despido por WhatsApp el 4 de diciembre de 2024, con fecha de efecto a partir del 15 de enero de 2025. Diez días después, entre el 14 y el 15 de diciembre, debió haber comenzado su menstruación. Al no presentarse, realizó una prueba de embarazo el 23 de diciembre, cuyo resultado fue positivo, según informó el periódico «Presse».
La ginecóloga de vacaciones
Sin embargo, no fue hasta el 28 de diciembre cuando notificó a su empleador, a través de WhatsApp, sobre el resultado positivo de la prueba de embarazo. Debido a que su ginecóloga se encontraba de vacaciones durante las fiestas navideñas, solo pudo obtener una cita médica el 2 de enero. La confirmación médica del embarazo llegó finalmente el 14 de enero.
La empresa consideró que la mujer ya era consciente de su embarazo y lo había comunicado demasiado tarde, por lo que el despido del 15 de enero de 2025 se mantuvo vigente. La trabajadora impugnó la decisión, pero el Tribunal Regional de Salzburgo falló a favor de la empresa.
La ausencia de la menstruación como indicio
En principio, las empleadas embarazadas solo pueden ser despedidas con la aprobación judicial. No obstante, si el despido se produce sin conocimiento del embarazo, este puede ser declarado inválido retroactivamente, siempre y cuando la mujer comunique su estado de gestación a tiempo, a más tardar cinco días después de recibir el aviso de despido.
Si la afectada se entera del embarazo más tarde, se aplican normas más estrictas: debe informar sobre su estado «inmediatamente después de que desaparezca el obstáculo». El tribunal dictaminó que las madres con experiencia deberían «considerar la ausencia de la menstruación regular como un indicio serio de un posible embarazo».
El despido se mantiene firme
Por lo tanto, la comunicación a su superior se realizó demasiado tarde; debió haberlo informado el 24 o el 25 de diciembre. El tribunal tampoco consideró como justificación el hecho de que la madre no dominara bien el idioma alemán, ya que trabajaba como cajera y tenía su teléfono móvil configurado en alemán.
Además, a pesar de las vacaciones de su ginecóloga, la empleada debió haber buscado atención médica de inmediato, ya sea a través de un reemplazo o en un hospital. En consecuencia, la sentencia es definitiva y el despido de la ahora ama de casa es válido.
