El Día Mundial del Agua, que se conmemora el 22 de marzo, pone de relieve la crisis hídrica global y su creciente vinculación con la movilidad climática. Los fenómenos meteorológicos extremos están impulsando cada vez más el desplazamiento de personas, siendo el agua un factor central a través de sequías, inundaciones y agua no segura debido a la salinidad, la contaminación y la interrupción de los servicios.
Este año, bajo el lema “Agua y Género: Donde fluye el agua, crece la igualdad”, la atención se centra en una gobernanza del agua inclusiva, con el liderazgo de las mujeres como motor de la igualdad y la estabilidad a largo plazo.
Para las comunidades desplazadas y migrantes, el agua y el refugio son pilares inseparables de la protección, la dignidad y la recuperación. La falta de agua potable, saneamiento e higiene puede convertir rápidamente los refugios y asentamientos superpoblados en lugares inseguros, aumentando los riesgos para la salud y la protección, especialmente para las mujeres y las niñas. Una recuperación sostenible depende de la restauración tanto de los sistemas esenciales de agua como de un refugio seguro y adecuado para que las comunidades puedan reconstruir con estabilidad y dignidad.
Como co-líder del Clúster Global de Coordinación de Refugios, Terrenos y Sitios, la OIM ayuda a establecer la dirección de las respuestas de coordinación de refugios y sitios junto con sus socios, aportando alcance operativo, experiencia técnica y un enfoque sólido en la protección a acciones integradas y sensibles al género en materia de refugio y WASH. Al vincular los servicios, los estándares y la coordinación sobre el terreno, la OIM apoya unas condiciones de vida más seguras y garantiza que el liderazgo de las mujeres y las necesidades de protección sean fundamentales para la recuperación y la resiliencia.
La OIM hace un llamamiento a una mayor inversión, colaboración y políticas inclusivas que sitúen el agua y el refugio en el centro de la protección, la acción climática y el desarrollo sostenible.
