Una molécula bioquímica clave en el metabolismo energético podría ser la mediadora de los efectos beneficiosos del ayuno intermitente, especialmente en personas con obesidad. Sus efectos positivos se observarían tanto en el metabolismo como en el comportamiento y la inflamación cerebral.
Según datos del Istat, en Italia casi uno de cada dos adultos tiene sobrepeso: un 34,6% presenta sobrepeso y un 11,8% obesidad. La obesidad, que será reconocida como enfermedad crónica en Italia a partir de 2025, es un factor de riesgo conocido para enfermedades cardiometabólicas como la diabetes tipo 2 y la hipertensión.
Sin embargo, los efectos nocivos de la obesidad no se limitan al cuerpo. La patología también aumenta el riesgo de desarrollar trastornos cognitivos, enfermedades neurodegenerativas y neuropsiquiátricas en las personas que la padecen.
