Mickey Mouse, Elsa, Buzz Lightyear: los icónicos personajes de Disney formarán parte en el futuro de los servicios de inteligencia artificial de OpenAI. Este movimiento lleva al límite la estrategia de Disney de reciclar contenido antiguo.
Elsa, die Hauptfigur des beliebten Films «Frozen», gehört zu den über 200 Charakteren, die Disney an Open AI lizenziert.
Capital Pictures via Imago
¿Qué tal si Elsa, de la película de animación «Frozen», canta los próximos deseos de cumpleaños para sus hijos? ¿O si envía un mensaje de motivación de Luke Skywalker a sus compañeros de trabajo el lunes por la mañana? Esto será posible en el futuro. La compañía Walt Disney anunció la semana pasada una inversión de mil millones de dólares en OpenAI y la concesión de licencia de 200 de sus personajes icónicos de Disney, Marvel, Pixar y «Star Wars» a la empresa de inteligencia artificial OpenAI. Esto permitirá a los usuarios generar contenido con sus héroes favoritos en ChatGPT y Sora, la aplicación de video de OpenAI.
Disney paga a OpenAI una participación y opciones sobre acciones, además de ceder sus personajes. Esto demuestra que el conglomerado de medios y entretenimiento apuesta por un cambio en la industria. Sin embargo, la apuesta es arriesgada.
¿Nueva dinámica en la disputa entre la IA y Hollywood?
Los estudios cinematográficos han estado en conflicto con las empresas de IA durante años. En el verano de 2023, los creativos de todo Hollywood se declararon en huelga por temor a ser reemplazados por la IA. Cuando una actriz generada por IA hizo una aparición en el Festival de Cine de Zúrich en octubre, la indignación en la industria fue enorme.
La propia Disney está llevando a cabo actualmente una disputa de derechos de autor con la IA de imágenes Midjourney. Y envió una carta de cese y desistimiento a Google el mismo día en que se anunció el acuerdo con OpenAI, acusando a Google de utilizar obras de Disney para entrenar sus modelos de IA.
Sin embargo, con el acuerdo de licencia con OpenAI, Disney da un gran paso hacia la industria de la IA. Es el primer estudio de Hollywood en conceder derechos sobre sus personajes a OpenAI.
Este es un punto de inflexión en la industria del cine y los medios. Las empresas de IA han estado utilizando el contenido de la industria creativa durante mucho tiempo para entrenar sus modelos. El equipo directivo de Disney podría haber pensado: ¿por qué no aprovecharlo para nosotros mismos?
Disney se beneficia de la nostalgia de sus fans
La colaboración con OpenAI promete control. Por ejemplo, las voces y los rostros de los actores y actrices están excluidos de la concesión de licencia, al menos por ahora.
Pero la inversión es más que una mitigación de daños. Es un cálculo empresarial.
Desde un punto de vista pragmático, la concesión de licencia de los personajes es un gasto de marketing. Si Disney quiere tener éxito en el mundo digital, debe dar a conocer su contenido. Esto es especialmente fácil si permite a sus usuarios crear y difundir los videos ellos mismos.
Disney se beneficia de la lealtad de sus fans. La compañía es experta en explotar sus marcas y evocar la nostalgia. El legado de la casa tradicional de 102 años se recicla en un ciclo interminable de precuelas, secuelas, spin-offs y remakes.
Disney es, desde hace tiempo, una autorreferencia constante. Y aquí es donde está el truco. Si la compañía anima a sus fans a transformar sus clásicos a través de la IA generativa, está llevando el reciclaje de contenido antiguo al extremo.
La trampa de la mediocridad generativa
Dado que la IA solo puede entrenarse con contenido existente, se basa por definición en el reciclaje. Disney debe tener cuidado de no hacer que su contenido sea aún más genérico mediante su explotación con la IA.
No solo la creatividad de Disney está en juego, sino también el trabajo de los creativos detrás de los personajes. El acuerdo con OpenAI también implica que Disney utilizará más intensamente los modelos de IA de este último.
Las asociaciones de creativos de la industria expresan su preocupación. Disney ya está rodando series de ciencia ficción frente a fondos digitales y rejuveneciendo a los actores mediante ordenador. La colaboración con OpenAI sugiere que la automatización se ampliará en el futuro.
Disney insiste en que el avance hacia la IA no perjudicará a los creativos. Esperemos que la compañía tenga razón. Debería tener cuidado de no desempoderar a aquellos sobre cuyo trabajo se basa su éxito y que deben crear urgentemente cosas nuevas para ella.
Some highlights from #Disney CEO Bob Iger and #OpenAI CEO Sam Altman’s interview with CNBC:
-The deal is a three-year license, with exclusivity for the first year.
-Disney will set (and evolve) the guardrails for how its 200 characters will be used in video creation.
-Iger… pic.twitter.com/BLH9ydOiog
— Danny Bennett (@dannybennett) December 11, 2025
