Investigadores del MIT y otras instituciones han desarrollado una nueva clase de dispositivos fotónicos que permiten la transmisión precisa de luz desde un chip hacia el espacio libre de manera escalable. Estos dispositivos utilizan una matriz de microestructuras que se curvan hacia arriba, asemejándose a pequeños saltos de esquí brillantes.
Los chips fotónicos emplean la luz para procesar datos en lugar de electricidad, lo que permite velocidades de comunicación más rápidas y un mayor ancho de banda. Normalmente, la mayor parte de esta luz permanece dentro del chip, atrapada en cables ópticos, lo que dificulta su transmisión eficiente al exterior. La capacidad de emitir rápidamente y con precisión una gran cantidad de luz fuera del chip, liberándola de las limitaciones del cableado, podría abrir la puerta a pantallas de mayor resolución, sistemas LiDAR más pequeños, impresoras 3D más precisas o computadoras cuánticas a mayor escala.
Los investigadores pueden controlar cuidadosamente cómo se emite la luz desde miles de estas diminutas estructuras a la vez. Utilizando esta nueva plataforma, han logrado proyectar imágenes detalladas a todo color que son aproximadamente la mitad del tamaño de un grano de sal de mesa. Esta tecnología podría ser de utilidad en el desarrollo de gafas de realidad aumentada ligeras o pantallas compactas.
Además, demostraron cómo estos “saltos de esquí” fotónicos podrían utilizarse para controlar con precisión los qubits, o bits cuánticos, en un sistema de computación cuántica. “En un chip, la luz viaja por cables, pero en nuestro mundo normal, en el espacio libre, la luz viaja donde quiere. La interfaz entre estos dos mundos ha sido un desafío durante mucho tiempo”, explican los investigadores.
