Un grupo de 23 niños y niñas ucranianos ha llegado a la ciudad de Plzně para participar en un programa de rehabilitación de diez días, buscando un respiro temporal de la violencia y el estrés causados por la guerra en su país.
Para muchos de los menores, la estancia en la República Checa representa un alivio fundamental. Xenie Semenenková, una estudiante que actualmente reside en la región de Kiev, describió el fuerte contraste entre su realidad cotidiana y la seguridad de Plzně. La joven relató que en su hogar las alarmas suenan varias veces al día, obligándolos a abandonar las aulas para refugiarse en búnkeres, e incluso hay días en que el peligro es tan alto que no pueden asistir a la escuela. «En casa vuelan cohetes, aquí dormimos tranquilos», confesó la estudiante.
La coordinación del grupo ha estado a cargo de Halina Hlobcastová, una exmaestra que acompaña a los menores. Hlobcastová explicó que los niños provienen originalmente de la región de Luhansk, pero que la ocupación los obligó a desplazarse por diversas zonas de Ucrania, donde algunos han tenido que continuar sus estudios a través de la educación a distancia.
Lucie Kantorová, vicedirectora del ayuntamiento para las áreas de educación y turismo, fue la encargada de organizar este programa. Kantorová subrayó la dura situación emocional y familiar de los participantes, señalando que muchos han perdido sus hogares y que sus madres enfrentan situaciones sumamente difíciles, ya que varios de los niños tienen a sus padres en el frente o han fallecido.
El impacto positivo de la acogida ha sido resaltado por los propios menores. Veronika Gsludhková, quien ha tenido que mudarse en varias ocasiones —pasando por Polonia antes de establecerse en Poltava—, junto a su compañera Angelina Chaiková, destacaron la seguridad del país y la calidez con la que han sido recibidos por los checos.
Para hacer posible esta iniciativa, el ayuntamiento de Plzně destinó una partida de 216.000 coronas checas, monto utilizado para cubrir los costes de transporte, alimentación y personal. Durante su estancia, los estudiantes se hospedan en un albergue situado en las instalaciones de la piscina municipal de Plzně.
