Donald Trump tiene programado un nuevo chequeo médico en Walter Reed ante crecientes dudas sobre su salud
Donald Trump tiene programada una visita al Centro Médico Walter Reed este martes para realizarse un chequeo médico y dental. Esta será su tercera visita hospitalaria en un periodo de 13 meses, en un momento en que médicos que anteriormente trabajaron en la Casa Blanca cuestionan públicamente la transparencia de la administración respecto a la salud del presidente de 79 años, según un reporte de la Daily Mail.

Trump ya había visitado Walter Reed en abril de 2025 para su examen físico anual y regresó en octubre para lo que la Casa Blanca describió como un «seguimiento programado». La visita más reciente se produce tras la aparición de un número creciente de hematomas y marcas rojas en sus manos y cuello, además de haber sido fotografiado repetidamente con los tobillos visiblemente hinchados en eventos públicos.
«Esta Casa Blanca simplemente no parece querer reconocer ningún problema físico, pero las personas mayores desarrollan problemas médicos, y el presidente tiene casi 80 años», declaró a la Daily Mail Jonathan Reiner, ex cardiólogo de la Casa Blanca que prestó servicios bajo el vicepresidente Dick Cheney. «Simplemente parece haber una falta de franqueza por parte de la Casa Blanca».
Estas preocupaciones también se han manifestado en la opinión pública. Según una encuesta de Washington Post-ABC News-Ipsos realizada en abril, solo el 40% de los estadounidenses cree que Trump posee la agudeza mental necesaria para desempeñarse como presidente, lo que representa una caída de siete puntos respecto al 47% registrado en septiembre. En cuanto a su aptitud física, el 44% considera que está en condiciones para el cargo, una disminución significativa frente al 54% anterior.
En julio de 2025, a Trump se le diagnosticó insuficiencia venosa crónica, una condición venosa que puede provocar hinchazón en las piernas y los tobillos. El mandatario ha atribuido los hematomas en sus manos a un régimen diario de aspirina en dosis altas y ha negado haberse quedado dormido en reuniones de gabinete, asegurando que simplemente cierra los ojos mientras escucha.
El presidente, quien es el más longevo en asumir el cargo, ha insistido de manera reiterada en que goza de una «excelente salud» y que se siente mejor que hace 30 años.
