La brigada «Azov» ha informado que sus drones de reconocimiento ya han logrado alcanzar Mariúpol, una acción que la unidad ha descrito simbólicamente como un «regreso» a la ciudad.
Según lo comunicado por la organización, estas operaciones forman parte de una estrategia más amplia que incluye el patrullaje de carreteras a una profundidad de hasta 160 kilómetros desde la línea de contacto. El objetivo principal de estas maniobras es la creación de una zona sanitaria que se extienda a esa misma distancia desde la línea de combate.
Este despliegue y la implementación de estas nuevas tácticas por parte de las Fuerzas Armadas de Ucrania han sido objeto de análisis por parte del Instituto para el Estudio de la Guerra (ISW), que ha evaluado la efectividad y el alcance de este nuevo enfoque operativo.
