La trama de EastEnders se complica tras la muerte de Anthony Trueman. En el episodio del Boxing Day, Kat Slater y Jasmine Fisher acusaron directamente a Chrissie Watts de ser la responsable del fallecimiento de Anthony.
Los eventos se desencadenaron tras los episodios navideños, donde Kat (Jessie Wallace) descubrió el cuerpo de Anthony (Nicholas Bailey) en el pub Queen Vic, cerca de su hija Zoe Slater (Michelle Ryan), quien se había desmayado tras ser empujada contra una barandilla.
En el último episodio, Jasmine (Indeyarna Donaldson-Holness), hija de Anthony, reveló a Kat que ella y Chrissie (Tracy-Ann Oberman) habían estado planeando atormentar a Zoe. Según Jasmine, Chrissie siempre quería ir más lejos, incluso insinuando que Zoe «merecía lo que le estaba por venir». Jasmine confesó haber iniciado un incendio, pero fue idea de Chrissie, quien, según ella, es capaz de cualquier cosa. Además, Chrissie le pidió a Jasmine que se marchara antes de que llegara la policía.
Kat, al darse cuenta de que Chrissie sabía de la inminente llegada de la policía, cuestionó cómo podría saberlo a menos que supiera que Anthony estaba muerto. Jasmine confirmó sus sospechas, admitiendo que Chrissie la amenazó si la delataba. Finalmente, Jasmine declaró creer que Chrissie fue quien mató a Anthony, y Kat llegó a la misma conclusión: «Chrissie mató a Anthony y está tratando de culpar a Zoe».
La tensión aumentó tras una discusión entre Zoe y Anthony, quien mintió a Kat sobre el destino de los hijos perdidos de Zoe. Kat encontró a Zoe inconsciente y, al despertar, le preguntó qué había hecho. Anthony había mentido debido a su ira al descubrir que era el padre de los gemelos que Zoe abandonó en 2006, creyendo que su hija había fallecido.
Tras el descubrimiento del cuerpo, Kat cortó la electricidad del pub y obligó a Alfie Moon (Shane Richie) a pedir a los clientes que se marcharan. Zoe, al escuchar música, creyó que era su hijo perdido y bajó al pub, donde se encontró con Chrissie, quien resultó ser la mente maestra detrás de su tormento. Kat interrogó a Chrissie sobre su presencia en el pub, a lo que ella respondió evasivamente.
Se reveló que Chrissie se alió con Jasmine para vengarse de Zoe por su participación en la muerte de Den Watts, a quien Chrissie había asesinado. Jasmine confrontó a Zoe con duras palabras sobre el abandono de sus hijos. La historia evoca momentos icónicos de la serie, como el famoso grito de Zoe a Kat: «¡No eres mi madre!», al que Kat respondió: «¡Sí, lo soy!».
Al final del episodio, la policía llegó al lugar y Zoe se entregó, diciendo: «Soy yo a quien buscan».
Por otro lado, Nicholas Bailey, de 54 años, también participó en el especial navideño de Strictly Come Dancing, donde interpretó un vals vienés con la canción It’s The Most Wonderful Time Of The Year de Andy Williams.
Fuente: Press Association
