Alerta sanitaria: La situación del brote de Ébola en el Congo y Uganda
La comunidad internacional mantiene una vigilancia estrecha ante la evolución del brote de enfermedad por virus del Ébola que afecta actualmente a áreas remotas de la República Democrática del Congo (RDC) y Uganda. Según los informes más recientes, la situación es considerada de alto riesgo y se encuentra en constante cambio.
Estado del brote y respuesta sanitaria
Hasta el 22 de mayo de 2026, las autoridades sanitarias de la RDC y Uganda han documentado un total de 744 casos sospechosos, con 83 casos confirmados y 176 fallecimientos bajo sospecha. La expansión geográfica del virus es una de las principales preocupaciones; tras haberse confirmado inicialmente solo en las provincias de Ituri y Nord-Kivu, se ha reportado un nuevo caso confirmado en la provincia de Sud-Kivu. En Uganda, se han confirmado dos casos, incluyendo un fallecimiento, en personas que habían viajado desde la RDC, aunque hasta el momento no se ha reportado una propagación mayor en dicho territorio.
Medidas de prevención internacionales

Ante la persistencia de los brotes en África Central y Oriental, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) y el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) de Estados Unidos anunciaron el 18 de mayo de 2026 la implementación de medidas reforzadas. Estas incluyen restricciones de entrada y protocolos de detección en viajes para prevenir la introducción del virus en territorio estadounidense. A pesar de la gravedad del escenario, las autoridades han señalado que, hasta la fecha, no se han reportado casos de Ébola asociados a este brote en los Estados Unidos y que el riesgo para el público general y los viajeros se mantiene bajo.
Casos fuera del continente africano
El pasado 17 de mayo, un ciudadano estadounidense que trabajaba en la atención de pacientes en la RDC dio positivo en el virus del Ébola (cepa Bundibugyo). El paciente ha sido trasladado a Alemania para recibir tratamiento médico especializado, país que cuenta con experiencia previa en el manejo de pacientes afectados por esta enfermedad. La Organización Mundial de la Salud (OMS) continúa monitoreando el rápido crecimiento del brote y advierte sobre el riesgo de una expansión regional, mientras diversas agencias internacionales evalúan el impacto potencial de la crisis sanitaria en el contexto global.
