La Casa Blanca ha reaccionado ante las acusaciones de que el Secretario de Defensa habría dado la orden de eliminar a los supervivientes de un supuesto ataque contra un barco de narcotraficantes. Las denuncias, que han generado una fuerte controversia, apuntan a la posibilidad de que se hayan cometido ejecuciones extrajudiciales por parte de las fuerzas estadounidenses.
Según informes de varios medios, incluyendo Telex, Portfolio.hu, 444 y Pénzcentrum, se acusa a altos mandos militares de ordenar la eliminación de personas a bordo de la embarcación, incluso después de que esta hubiera sido atacada. Las acusaciones son particularmente graves, ya que sugieren una violación de las leyes de la guerra y los derechos humanos.
Las fuentes citadas informan que se habría dado la orden de «matar a todos», lo que implica una política de fuerza letal indiscriminada. Las investigaciones sobre estos hechos están en curso y podrían tener importantes implicaciones políticas y legales tanto a nivel nacional como internacional.
