El Departamento de Justicia de EE. UU. investiga a cinco cadenas de televisión por la suspensión temporal de la cobertura rotativa de la Casa Blanca. La medida federal examina si el parón coordinado infringió las leyes antimonopolio del país tras un pulso político entre la administración y varios medios de comunicación.
El Departamento de Justicia ha abierto una investigación formal sobre las principales cadenas de televisión nacionales para determinar si cometieron una infracción federal al interrumpir su cobertura conjunta del presidente Donald Trump. La agencia federal solicitó a ABC, CBS, CNN, NBC y Fox News que entreguen todas las comunicaciones relacionadas con el funcionamiento de la piscina de prensa televisiva de la Casa Blanca, el sistema mediante el cual los canales se turnan para cubrir los actos del mandatario y compartir las imágenes con el resto de la industria informativa.
La investigación apunta directamente al periodo del mes pasado en el que las cadenas suspendieron brevemente este mecanismo de cobertura compartida. La pausa colectiva surgió como respuesta directa a la decisión de la administración de vetar el acceso a la sede presidencial a determinados medios informativos, desencadenando un enfrentamiento legal y operativo sin precedentes entre el poder ejecutivo y el sector audiovisual.

El detonante del conflicto y la respuesta de las cadenas televisivas
La tensión actual hunde sus raíces en las medidas restrictivas adoptadas por el ejecutivo. A finales de septiembre, la Casa Blanca bloqueó el acceso de CNN, Politico y MS NOW a las instalaciones presidenciales, acusando a estas organizaciones de difundir lo que el presidente calificó de fiction or lies
acerca de su equipo de trabajo. El gobierno defendió su actuación argumentando que la cobertura del mandatario constituye un privilegio y no un derecho.
En señal de protesta y para frenar una medida que consideraban una amenaza directa contra las garantías constitucionales, los cinco canales que integran la piscina principal suspendieron la cobertura y declinaron ofrecer transmisiones de reemplazo. La falta de un frente común de reemplazo alteró temporalmente la distribución habitual de crónicas y material audiovisual para el resto de medios del país.
Un portavoz del Departamento de Justicia declaró a The New York Times que los miembros de la piscina de prensa de televisión han boicoteado con orgullo la cobertura de los eventos de la Casa Blanca. Los boicots grupales entre competidores comerciales pueden violar la Ley Sherman
.
Las ramificaciones legales de esta protesta motivaron la intervención de la División Antimonopolio. La investigación examina si la decisión unánime de los competidores comerciales supuso una colusión prohibida por las normativas de competencia económica de Estados Unidos.
El marco legal y la batalla judicial por las credenciales de prensa
La actuación del Departamento de Justicia añade una presión de carácter legal y financiero sobre los medios de comunicación en un momento en que la relación institucional atraviesa uno de sus momentos más delicados.
Un portavoz del Departamento de Justicia indicó a The New York Times que la División Antimonopolio simplemente está investigando para determinar si estas organizaciones de noticias han violado las leyes antimonopolio
.
La justicia ordinaria intervino de manera cautelar cuando el juez federal Timothy Kelly determinó que la prohibición carecía de base constitucional y ordenó al ejecutivo restaurar de inmediato las credenciales de los reporteros afectados. A pesar de que la Casa Blanca restableció el acceso el pasado 24 de septiembre tras el fallo judicial, los desacuerdos sobre la asignación de espacios y eventos específicos continúan marcando el pulso diario entre los equipos de comunicación gubernamentales y la prensa acreditada.
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