Pacientes con cáncer que sufren de pérdida de apetito y efectos secundarios derivados del tratamiento oncológico están experimentando un debilitamiento de su sistema inmunológico. La pregunta que surge en el ámbito médico es: ¿qué pueden hacer los centros de atención médica para abordar esta problemática?
La disminución del apetito y los efectos secundarios son desafíos comunes para los pacientes en tratamiento contra el cáncer, lo que puede llevar a una nutrición inadecuada y, consecuentemente, a un sistema inmunológico comprometido. Esto los hace más susceptibles a infecciones y complicaciones.
Se está buscando determinar qué estrategias y recursos pueden implementar los profesionales de la salud para mejorar la calidad de vida de estos pacientes, fortalecer su sistema inmunológico y optimizar los resultados del tratamiento.
