Un empleado civil con discapacidad visual ha obtenido una indemnización de 30.000 euros tras una demanda por discriminación laboral contra el Departamento de Protección Social de Irlanda, según resolución de la Comisión de Relaciones Laborales (WRC). El tribunal determinó que el empleado, Paul Hill, quien trabaja como oficial de asistencia principal desde 2012, no recibió las adaptaciones razonables necesarias para su condición durante más de una década, lo que constituye una violación de la Ley de Igualdad en el Empleo de 1998.
Hill, cuya discapacidad visual se manifestó cuando tenía 16 años, experimenta sensibilidad significativa a la luz y deslumbramiento, lo que provoca fatiga ocular, dolores de cabeza y dificultad para leer. Según la WRC, durante el periodo entre 2012 y 2024, no se le proporcionaron las herramientas tecnológicas adecuadas, como software de aumento de pantalla (ZoomText), lectores de pantalla o equipos especializados, pese a sus reiteradas solicitudes al departamento de informática.
El informe señala que, pese al contacto constante con el equipo de TI del Departamento de Protección Social, Hill tuvo que utilizar el mismo portátil desde 2014 hasta septiembre de 2021, lo que generó problemas de rendimiento al ejecutar el software de asistencia necesario. Los representantes legales del departamento argumentaron que cualquier dificultad se debía a un «uso incorrecto» por parte del empleado, pero la WRC rechazó esta explicación, concluyendo que la falta de adaptación razonable provocó estrés laboral extremo, lo que lo llevó a devolver el equipo y tomar una baja laboral.
La resolución subraya que Hill realizó esfuerzos sostenidos desde 2012 para obtener las adaptaciones necesarias, incluyendo el acceso anticipado a materiales de formación y ajustes en la iluminación del entorno de trabajo. Un correo electrónico de 2014 del entonces secretario general adjunto del departamento reconoce su situación, según se cita en el fallo.
La WRC ha ordenado al Departamento de Protección Social pagar una compensación de 30.000 euros a Paul Hill por el daño sufrido debido a la discriminación prolongada y la falta de cumplimiento de sus derechos bajo la legislación laboral irlandesa.
