Estudio no encuentra evidencia de que el flúor en el agua potable reduzca el coeficiente intelectual en adolescentes
Un equipo de investigación de la Universidad de Minnesota, liderado por el profesor John Robert Warren, ha publicado un estudio en los Anales de la Academia Nacional de Ciencias (PNAS) que indica que no existe una relación significativa entre la fluoración del agua potable y la disminución del coeficiente intelectual (IQ) en adolescentes ni el deterioro cognitivo en la vejez.

Para llegar a estas conclusiones, los investigadores realizaron un seguimiento durante 60 años de más de 10,000 graduados de secundaria de la década de 1950. El análisis examinó la relación entre el momento de la fluoración del agua potable en diversas regiones y las funciones cognitivas de los participantes a lo largo de su vida.
El equipo señaló que este estudio refleja con mayor precisión la exposición de los adolescentes al flúor en el agua potable en comparación con investigaciones previas. Según los resultados, no se hallaron pruebas de que la fluoración del agua potable comunitaria (CWF) reduzca el IQ durante la adolescencia o afecte negativamente las capacidades cognitivas generales a lo largo de la vida.
Este hallazgo surge en un contexto de controversia en Estados Unidos, donde algunos estados como Utah y Florida han suspendido la fluoración del agua basándose en análisis previos que sugerían efectos negativos en el IQ. Asimismo, el Secretario de Salud y Servicios Humanos, Robert F. Kennedy Jr., había generado debate al expresar antes de asumir su cargo la intención de derogar totalmente las medidas de fluoración del agua.
Respecto a los estudios anteriores que sugerían una correlación negativa, el equipo de investigación destacó que muchos de ellos se basaron en niveles de exposición al flúor extremadamente altos que no están relacionados con la fluoración del agua potable, utilizaron muestras que no eran representativas o no consideraron adecuadamente los factores de confusión.
