37
Narmin Zaghra, de 31 años, ha denunciado las trágicas condiciones en las que viven los pacientes renales, señalando que los obstáculos en el tratamiento casi le cuestan la vida.
Para estas personas, las sesiones de diálisis representan la «única arteria vital» en un contexto de drástico deterioro de la atención sanitaria.
Además de la crisis en los servicios de salud, los pacientes enfrentan una grave escasez de suministros básicos, incluyendo la falta de alimentos y de agua potable.
