Los países del G7 acordaron liberar de inmediato 100 millones de barriles de petróleo y diésel de sus reservas estratégicas durante los próximos cuatro meses para reducir los precios de los carburantes, tras una reunión virtual de urgencia celebrada este viernes.
Los ministros del club de países ricos mantuvieron una conferencia virtual bajo la presidencia temporal de Francia, un encuentro convocado tras contactos nocturnos entre el presidente francés Emmanuel Macron y el presidente estadounidense Donald Trump, y busca frenar la volatilidad sin precedentes en los mercados energéticos mundiales.
El G7 libera reservas de crudo y diésel
El plan contempla una inyección inmediata en el mercado internacional. La Agencia Internacional de la Energía (AIE) supervisará la aplicación de estos compromisos y deberá presentar un informe en un plazo de 20 días con recomendaciones para futuras respuestas y la reposición de las reservas.
Trump exigió frenar las exportaciones de diésel
Días antes del encuentro, el presidente estadounidense había amenazado con restringir las exportaciones de gas y diésel desde Estados Unidos si los aliados europeos no intervenían en sus reservas. Sin embargo, la tensión se disipó tras el entendimiento alcanzado este viernes.

El precio del barril cae en los mercados
Tras el anuncio oficial, el barril de crudo Brent del Mar del Norte cayó 1,98% hasta los 100,28 dólares, mientras que el referente estadounidense West Texas Intermediate retrocedió un 2,93% para cotizar a 90,15 dólares.
Detrás de la urgencia política se encuentra un encarecimiento severo de los combustibles que afecta directamente la actividad productiva diaria.
En Estados Unidos y Europa, el incremento en los precios del diésel ha generado un grave perjuicio económico.
Los agricultores, que dependen por completo de este combustible para operar su maquinaria agrícola, junto con las empresas de transporte, la construcción y los bancos de alimentos, han reportado un aumento drástico en sus gastos operativos cotidianos.
Acuerdan sincronizar las refinerías y mantener sanciones
Más allá de la suelta de barriles, el acuerdo adoptado por los países del G7 (Alemania, Canadá, Estados Unidos, Francia, Italia, Japón y Reino Unido) incluye medidas estructurales para evitar cuellos de botella en la cadena de suministro de carburantes.

Los gobiernos acordaron sincronizar los calendarios de mantenimiento de sus refinerías para impedir caídas simultáneas de capacidad y elevar temporalmente la producción en aquellos complejos con margen operativo. Asimismo, el grupo abordó los riesgos geopolíticos que lastran el comercio energético.
El comunicado oficial condenó los ataques perpetrados por Irán contra naciones vecinas y exigió la restauración inmediata de la libre navegación en el estrecho de Ormuz, destacando la labor de Washington para proteger dicha ruta comercial. Paralelamente, las potencias occidentales ratificaron que mantendrán vigentes las sanciones económicas impuestas contra Rusia.
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