Un reciente estudio publicado en la revista Proceedings of the Royal Society B ha revelado que la comunicación de los cachalotes presenta paralelismos sorprendentes con el sistema del lenguaje humano, sugiriendo que estos cetáceos poseen una estructura comunicativa mucho más sofisticada de lo que se pensaba anteriormente.
El «alfabeto» de los cachalotes y el papel de la IA
La investigación es fruto del trabajo del grupo multidisciplinar Project CETI (Cetacean Translation Initiative), liderado por el biólogo marino y explorador de National Geographic, David Gruber. Gracias al uso de inteligencia artificial, el equipo ha logrado identificar un sistema intrincado de comunicación basado en grupos de clics denominados «codas».

El descubrimiento más relevante es que estos elementos pueden funcionar de manera similar a las vocales humanas. Según Gruber, mientras que los humanos evolucionaron las vocales en casi todos sus idiomas, los cachalotes parecen haber desarrollado independientemente un sistema análogo que utilizan de forma similar.
Para avanzar en la decodificación de estos patrones, Project CETI ha integrado la experiencia de Gašper Beguš, líder de lingüística del proyecto y experto en lenguas antiguas como el sánscrito, el tocario y el hitita. Beguš ha comparado el proceso de análisis de la comunicación de los cachalotes con el estudio de lenguas muertas, buscando conectar con una especie que habita un entorno completamente distinto al nuestro.
Paralelismos con el habla humana
Diversas fuentes científicas han destacado la relevancia de este hallazgo. Reportes de The Guardian y Phys.org indican que los clics de los cachalotes siguen reglas similares a las del habla humana. Asimismo, Scientific American señala que estos animales podrían estar generando sus propios sonidos vocálicos.
Otros medios como ScienceAlert y National Geographic subrayan que estamos un paso más cerca de comprender el «alfabeto» de esta especie.
Un comportamiento complejo en las profundidades
Más allá de la estructura lingüística, el estudio de los cachalotes revela una vida social y biológica fascinante. Estos mamíferos son capaces de sumergirse a más de 3 kilómetros de profundidad y retener la respiración durante dos horas.
Según Kirsten Young, científica marina de la Universidad de Exeter, los cachalotes mantienen una comunicación constante mediante clics incluso cuando se encuentran cazando calamares en solitario a profundidades de 1,000 metros, coordinándose en grupos que pueden extenderse a lo largo de varios kilómetros antes de ascender a la superficie en sincronía para su fase de descanso.
