La importancia de medir la presión arterial en casa para el control de la salud cardiovascular
Contar con un monitor de presión arterial en el hogar es una herramienta sencilla pero poderosa para gestionar la salud del corazón. Realizar mediciones regulares permite que tanto el paciente como su equipo médico obtengan una imagen mucho más clara de lo que ocurre realmente con la salud cardiovascular, permitiendo que la persona tome un rol activo en el manejo de su bienestar.
La Dra. Elizabeth Klodas, cardióloga preventiva, explica que el monitoreo fuera del consultorio es fundamental, ya que una lectura obtenida durante una visita médica puede no reflejar el control de la presión arterial en el día a día. Según Klodas, conocer el comportamiento de la presión arterial en el “mundo real” puede influir significativamente en la cantidad y las dosis de los medicamentos que los médicos prescriben. Por esta razón, recomienda a los pacientes con hipertensión (HTN) o lecturas limítrofes adquirir su propio brazalete y llevar un registro de sus números en casa.
Cómo interpretar los resultados del monitor
Para entender los resultados, es necesario observar dos números clave: la presión sistólica (el número superior) y la presión diastólica (el número inferior). A continuación se detallan las categorías de las lecturas:
- Presión arterial normal: Sistólica menor a 120 mmHg y diastólica menor a 80 mmHg.
- Presión arterial elevada (prehipertensión): Sistólica entre 120 y 129 mmHg y diastólica menor a 80 mmHg.
- Hipertensión Etapa 1: Sistólica entre 130 y 139 mmHg y diastólica entre 80 y 89 mmHg.
- Hipertensión Etapa 2: Sistólica de 140 mmHg o más y diastólica de 90 mmHg o más.
- Crisis hipertensiva: Sistólica de 180 mmHg o más y diastólica de 120 mmHg o más. Nota: Una crisis hipertensiva requiere atención médica inmediata.
La hipertensión como el “asesino silencioso”
El Dr. Patrick Kee, cardiólogo preventivo, advierte que la hipertensión es conocida como el “asesino silencioso” debido a que daña el sistema vascular durante años sin presentar un solo síntoma externo, lo que a menudo provoca que muchas personas descubran la condición solo después de sufrir una crisis, como un ataque cardíaco.
De acuerdo con el Dr. Kee, el manejo de la presión arterial no se limita únicamente a evitar infartos; también es crucial para proteger los riñones de una falla y el cerebro de la demencia, siendo uno de los factores de riesgo modificables más importantes para la longevidad y la salud general.
Tratamientos y guías actuales
Bajo las guías de 2025 de la American Heart Association y el American College of Cardiology, la hipertensión se considera una condición prevenible y manejable. Los tratamientos de primera línea para la presión arterial elevada suelen ser hábitos de estilo de vida, como la reducción de la ingesta de sal.
En cuanto al uso de fármacos, el Dr. Kee señala que, generalmente, los cardiólogos discutirán la opción de iniciar medicación o la recomendarán si el paciente presenta hipertensión etapa 1 (lecturas sistólicas entre 130 y 139 mmHg).
