¿Te has preguntado alguna vez si la forma en que te comunicas por correo electrónico podría estar afectando la percepción que los demás tienen de tu capacidad profesional? Según Hannah, una experta en comunicación, los correos electrónicos que buscan constantemente la aprobación del receptor pueden resultar contraproducentes.
Hannah explica que este tipo de mensajes, que a menudo incluyen frases como «¿Solo para confirmar que todo tiene sentido?» o disculpas innecesarias, pueden interpretarse como una falta de confianza en uno mismo. Con el tiempo, este tono puede moldear sutilmente la imagen que proyectamos.
Para un gerente, encontrar el equilibrio entre ser agradable y ser respetado es un desafío constante. Hannah advierte que la falta de franqueza en la comunicación podría llevar a que se te perciba como menos competente. «Hay momentos en los que comunicarse de forma excesivamente apologética o cautelosa puede disminuir tu impacto», afirma.
Lo curioso es que, según Hannah, esta percepción suele ser inconsciente. Nadie lee un correo electrónico y piensa directamente «esta persona no confía en sí misma», pero la acumulación de mensajes que buscan complacer a los demás puede generar la impresión de alguien inseguro o incluso menos capaz.
