El perfil educativo de los emigrantes portugueses en España ha experimentado una transformación radical en las últimas dos décadas. Según un análisis realizado por Inés Vidigal, del Observatorio de la Emigración, en 2001 solo el 5,3% de los portugueses emigrados en España poseía un título universitario, mientras que en 2021 esta proporción aumentó hasta el 20,1% del total.
Paralelamente, también se observa un incremento en el porcentaje de emigrantes con educación básica: pasaron del 54,9% en 2001 al 62,6% veinte años después. Por el contrario, aquellos con educación secundaria, que representaban el 39,8% al inicio del período analizado, sufrieron una “disminución acusada” hasta el 17,3%.
¿Qué conclusiones se pueden extraer de esta evolución en el nivel de estudios de los portugueses que cruzan la frontera para trabajar, estudiar o vivir? “Por un lado, se observa la persistencia –e incluso un posible refuerzo– de una componente de emigración con bajos niveles de escolaridad, asociada a flujos vinculados a sectores intensivos en trabajo poco cualificado y a movimientos de movilidad de proximidad y circularidad en el espacio ibérico”, señala la investigadora del Iscte-Instituto Universitario de Lisboa y del Centro de Investigación y Estudios de Sociología del CIES.
Por otro lado, “el crecimiento sostenido del peso relativo de la educación superior apunta a una intensificación de perfiles migratorios más cualificados, potencialmente asociados a la integración en el mercado laboral, la movilidad profesional especializada y la internacionalización de trayectorias académicas”, añade en el documento titulado Nivel de Escolaridad de los emigrantes portugueses y España, 2001-2021.
Es importante señalar que el aumento de emigrantes con estudios superiores “no puede dejar de tener en cuenta la elevación de los niveles de escolaridad de la población residente en Portugal” a lo largo de las décadas analizadas, marcadas por la expansión de la enseñanza superior.
España, segundo destino preferente
España ha sido durante muchos años uno de los principales destinos de la emigración portuguesa, acogiendo actualmente a cerca del 5% de los portugueses emigrados. Este flujo alcanzó su máximo en 2007, año en que 27.000 portugueses se trasladaron al país vecino. “Tras un período de retracción asociado a la crisis económica y financiera, la emigración hacia España experimentó un nuevo dinamismo a partir de 2021”, explica Inés Vidigal, quien añade que España se destacó en 2022 “como el principal destino de la emigración portuguesa”.
En comparación con otro destino tradicional de los emigrantes portugueses –Luxemburgo, donde “casi nueve de cada diez” emigrantes solo poseían educación básica en 2001, aunque el peso de los titulados ha ido aumentando de forma constante–, el caso español revela “un recorrido más irregular”, debido a que, en comparación con los emigrantes de otras nacionalidades, “la comunidad portuguesa se distingue por presentar simultáneamente una de las proporciones más elevadas de residentes con escolaridad básica y una presencia no despreciable de individuos con educación superior, revelando un patrón de polarización educativa”, concluye el estudio.
“En el caso portugués, la combinación entre una fuerte presencia de emigrantes poco cualificados y un contingente creciente de individuos altamente cualificados refuerza la idea de una emigración internamente heterogénea, marcada por la superposición de lógicas migratorias distintas”, añade la investigadora, recordando que la proporción de emigrantes portugueses residentes en España con educación superior “es inferior a la observada en varias comunidades con perfiles educativos más cualificados, designadamente las originarias de Venezuela, Francia y Argentina, así como a la población residente nacida en España”.
Según las estimaciones más recientes del Observatorio de la Emigración, alrededor de 65.000 portugueses emigraron en 2024. En este año, países como Suiza y Francia continuaron atrayendo a emigrantes con menores cualificaciones, mientras que Suecia concentra principalmente a portugueses con educación superior: el 63,6% de los portugueses emigrados en ese país poseían un título universitario, según los datos más recientes. En 2024, España se posicionó como el segundo destino preferente de los emigrantes portugueses (11.332 salidas, ligeramente por encima de las observadas el año anterior), solo después de Suiza (12.388).
En 2023, y según el último informe del Observatorio de la Emigración, vivían en España 95.171 portugueses. De estos, casi el 46% eran mujeres y el 19% tenían 19 años o más. En términos relativos, los portugueses siguen representando una minoría entre los extranjeros residentes en España, correspondiendo al 1,2% de la población nacida en el extranjero.
