La fase de totalidad del eclipse solar que ha recorrido parte de España ha concluido poco después de las 20:33 hora peninsular. El fenómeno astronómico, que no se producía de forma total en la península ibérica y Baleares desde hace más de un siglo, ha provocado un anochecer anticipado y pasajero ante el asombro de miles de personas, según los datos de la cobertura del evento.
El eclipse solar deja un anochecer anticipado y breve en España
La totalidad comenzó segundos después de las 20:26 hora local tanto en Estaca de Bares (La Coruña) como en Cabo de Peñas (Asturias), cuando la Luna empezó a ocultar por completo el Sol. La franja de totalidad atravesó la península ibérica de oeste a este, abarcando cerca del 40 por ciento del territorio nacional y pasando por numerosas capitales de provincia como León, Palencia, Santander, Bilbao, Zaragoza, Teruel, Lérida o Valencia, además de cruzar desde La Coruña hasta Palma. Según el Instituto Geográfico Nacional, el último punto en despedir el eclipse total fue la isla de Formentera a las 20:33:58 hora local.
Emoción, desplazamientos y observación desde tierra, aire y ciencia
Las previsiones gubernamentales apuntaban a registros de entre 400.000 y 1,5 millones de desplazamientos, lo que motivó llamadas institucionales a planificar los movimientos. Miles de personas se congregaron con telescopios, cámaras y gafas certificadas con la norma ISO 12312-2 para una observación segura.
Otros lugares emblemáticos elegidos por los ciudadanos incluyeron la Alhambra de Granada y el monte Artxanda en Bilbao. En el ámbito institucional, el Observatorio de Yebes en Guadalajara funcionó como el punto oficial de seguimiento del Gobierno, contando con la presencia de la ministra de Ciencia, Diana Morant, y los astronautas españoles Sara García y Pablo Álvarez. Sin embargo, no todos los puntos peninsulares disfrutaron de cielos despejados; en Cantabria, las nubes impidieron ver el fenómeno desde el mirador de Peña Cabarga.
Observación científica a 11.000 metros y laboratorios naturales
El evento astronómico también ofreció oportunidades excepcionales para la investigación científica.

En el municipio burgalés de Villalibado, científicos señalaron que se estudiaría el comportamiento de los murciélagos ante la oscuridad repentina. Asimismo, la comunidad científica destacó que la península funcionó durante unos minutos como un laboratorio natural para explorar la física solar, comprender el clima espacial y profundizar en las interacciones entre la Tierra y su estrella.
Recomendaciones de seguridad y despedida del fenómeno
Las autoridades y expertos estructuraron las recomendaciones de seguridad en torno a cinco ámbitos de riesgo principales: sanitarios ante golpes de calor, deshidratación, masificación o efectos de la oscuridad súbita; de protección ocular mediante el uso de gafas homologadas; y de logística y movilidad.

Aunque la duración de la totalidad no superó los dos minutos en ningún punto del país, el espectáculo reunió a miles de espectadores tanto en territorio nacional como en vuelos especializados. El fenómeno culminó tras una tarde histórica que dejó imágenes inolvidables en los lugares donde el cielo permaneció despejado.
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