Expertos señalan que caminar entre 20 y 30 minutos al día en la vejez aporta beneficios cardiovasculares y de movilidad, mientras la Organización Mundial de la Salud advierte que para 2030 una de cada seis personas en el mundo tendrá 60 años o más.
La regularidad supera a la exigencia en el ejercicio para adultos mayores
La actividad física en la tercera edad no requiere sacrificios extremos ni rutinas extenuantes. Según el entrenador español Rafael Hidalgo, la constancia resulta mucho más determinante que la intensidad puntual para mantener el bienestar físico, de acuerdo con la información publicada por La Nación. De manera similar, ante situaciones de reclusión como la motivada por el estado de alarma, se han impulsado iniciativas donde los trabajadores del Centro Municipal Deporte y Salud protagonizan vídeos para trabajar diferentes disciplinas desde casa —disponibles en la página de Facebook Alcalá la Real Es Deporte—, con sesiones que van desde pocos minutos a tres cuartos de hora que incluyen core con Fátima Villegas, rutinas de entrenamiento y el ejercicio llamado “silla” con Juan José Cano, GAP con Belén Ramírez, hit con Laura García, pilates con Encarni Valenzuela, crosstraining con Jorge Jiménez, fisio con Erika Anguiano y movimientos de gimnasia con Trinidad Martínez, además de rutinas personalizadas para socios a través del correo entrenamientopersonalcmds@gmail.com.
Mientras que la tradicional meta de los 10.000 pasos suele generar frustración en quienes no logran alcanzarla, los especialistas sugieren enfoques más accesibles. Las caminatas diarias de corta duración ofrecen mejoras notables en la salud general sin la presión de marcas inalcanzables.
Para empezar, no hace falta hacer grandes tiempos. Con 20 a 30 minutos ya se obtienen beneficios a nivel cardiovascular, movilidad y bienestar general.
Rafael Hidalgo, entrenador
Además de la duración, los expertos aconsejan cuidar la técnica de la marcha y realizar pausas breves para controlar la fatiga. Las recomendaciones previas a cualquier rutina incluyen mantener una hidratación constante y consultar de manera previa con un médico de cabecera antes de adoptar nuevos hábitos de movimiento.
Los retos demográficos y la prevención según la Organización Mundial de la Salud
Las proyecciones demográficas globales muestran un cambio acelerado en la pirámide poblacional. Los datos de la Organización Mundial de la Salud indican que en 2030, una de cada seis personas en el mundo tendrá 60 años o más
, lo que elevará este grupo demográfico de 1.000 millones a 1.400 millones en los próximos años.

Frente a este escenario, la Organización Mundial de la Salud declaró el periodo 2021-2030 como la Década del Envejecimiento Saludable para impulsar acciones coordinadas entre gobiernos y sociedad. En el caso de Colombia, con una población cercana a los 53,9 millones de habitantes, las proyecciones estiman un pico superior a los 56 millones para el año 2043 y un crecimiento demográfico negativo a partir de 2044.
Los especialistas insisten en que la prevención debe iniciarse en etapas tempranas para preservar la autonomía funcional y reducir la incidencia de síndromes geriátricos. Entre los pilares fundamentales destacan una nutrición adecuada, el ejercicio físico regular y las campañas de vacunación frente a patologías que afectan con mayor intensidad a los adultos mayores.
Valoración geriátrica y los retos en la atención especializada
El envejecimiento de la población conlleva desafíos directos para los sistemas de salud pública. Las estadísticas señalan que en los últimos 15 años los años vividos con discapacidad aumentaron aproximadamente un 77 % entre las personas de 80 años o más, mientras que entre un 12 y 15 % presentan dependencia funcional y hasta un 20 % experimentan fragilidad.

Acudir a una valoración de envejecimiento saludable con el geriatra permite transformar la perspectiva de envejecer y contar con un plan de cuidado integral.
Carlos Ariza, presidente de la Asociación Colombiana de Gerontología y Geriatría
A pesar de estas necesidades, el contexto asistencial enfrenta limitaciones de personal en la región. El análisis especializado detalla que Colombia cuenta con menos de 300 geriatras activos —una proporción aproximada de un especialista por cada 25.000 a 30.000 personas mayores—, una cifra que contrasta de manera significativa con el estándar internacional recomendado de un geriatra por cada 5.000 habitantes.
Más sobre esto